miércoles, 8 de febrero de 2012

Argentum nítricum

1. SINONIMIA.

Nitrato de Plata. Azoato de plata cristalizado. Nitrato argéntico. Cristales de luna. Nitrato ácido de Plata.

2. GENERALIDADES.

El nitrato de plata no existe en estado natural; se le obtiene por disolución de la plata en ácido nítrico. Es una sal soluble que en estado de pureza se presenta bajo la forma de placas transparentes, incoloras, anhidras, perfectamente neutras, de sabor es típico y metálico desagradable. Es muy cáustico y se disuelve en una parte de agua fría igual en peso. Se descompone fácilmente al aire libre y a la luz del sol.
Fundido y vertido en un molde constituye la piedra infernal empleada desde hace mucho tiempo como cáustico.
En el tiempo en que el uso de la plata metálica estaba abandonado, el nitrato de plata fue durante un largo periodo la única preparación de este metal utilizado en medicinas. Era prescrita contra la hidropesía, la epilepsia, la tabes, las enteritis crónicas, etc. En la actualidad casi no se le usa más que en solución para lavados y en colirios.
La patogenesia completa del nitrato de plata que da a los homeópatas toda clase de indicaciones útiles ha sido establecida bajo la dirección del Dr. Müller de Viena y ha aparecido en el Diario de Viena. Y en el Manual de Jahr.

Preparación.- Como el nitrato de plata se descompone rápidamente con la luz se necesita que la tintura madre se conserve en frascos ambarinos al abrigo de ellas; las trituraciones tendrán que hacerse en la oscuridad.

3. ESFERA DE ACCIÓN.

Sobre el sistema nervioso cerebro-espinal; sobre las mucosas en general; sobre el aparato digestivo; sobre
la piel.

4. ACCIÓN GENERAL.

Este medicamento afecta la mente, causando efectos neuróticos, por su acción en nervios cerebroespinales.
Produce incoordinación, pérdida de control y pérdida de balance mental y físicamente. Las membranas mucosas están inflamadas y ulceradas, causando descargas muco purulentas y dolores como de astillas. Es un remedio útil para aquellas personas que son secas, marchitas y prematuramente aventajadas, con temblores y debilidad. Personas histérico-nerviosas. Emanciación progresiva, parálisis ascendente. Las partes parecen agrandadas o apretadas. Dolores violentos; como de astillas profundamente enterradas; o agudos, tirantes como relámpago, mordientes o irradiantes; produciendo sobresaltos. Los dolores aumentan y disminuyen gradualmente. Es un remedio convulsivo; ataques de epilepsia; por susto peor por las reglas, por la noche; las pupilas están siempre dilatadas por uno o dos días antes del ataque, y seguido por inquietud y temblor de manos. Temblor periódico del cuerpo. Paraplejía. Mielitis. Malos efectos de; comer helados, onanismo. Tabaco. Adecuado para hombres de negocios, estudiantes e intelectuales. Miedo a los exámenes. Cuando se aplica localmente, es un cáustico; pero solo es superficial en su acción. Sobre las mucosas del estómago, desarrolla una condición de atonia con mucha flatulencia. Cuando se ingieren dosis tóxicas, origina vómitos, diarrea, espasmos, de los músculos abdominales, convulsiones, delirio, acción débil del corazón, falta de respiración y muerte.
Los riñones, hígado y todos los tejidos glandulares, se degeneran y esto especialmente se observa en aquellos órganos en los que abunda grasa en su estructura. Los cartílagos del cuerpo sufren modificaciones
inflamatorias y destructivas. La hemoglobina se disminuye y como resultado, es defectuosa la oxidación sanguínea y aparece anemia. La temperatura desciende. En conexión con los síntomas nerviosos ya mencionados, hay dolor de cabeza que parece hundirse en la sustancia cerebral; estos síntomas se compañan con depresión mental, vértigo, falta de sueño, debilidad espinal, dolor parte inferior de la espalda y una debilidad de las extremidades que simula paresia.

5. PSIQUE.

Atormentado por ideas extrañas y emociones. Impulsivo, nervioso y apresurado, aunque tímido y ansioso.
Miedoso. Terror a las pruebas. Miedo de un mal inminente, de multitudes, pasando por cierto lugar, de los
edificios altos, de la oscuridad. Vacilante; balbuceos al hablar; al caminar etc. Pérdida de ambición. Cree  que es despreciado por su familia; que todo lo que emprenda fallará. Desalentado. Melancolía. Impulso de brincar al cruzar un puente; o de una ventana. Cerebro cansado. Pérdida de memoria. El tiempo pasa lentamente; el tiempo parece corto, quiere hacer todo rápido, debe caminar rápido, etc. Llora, dice que está lejos de toda esperanza. Todo parece cambiado. Irracional; hace cosas extrañas y llega a conclusiones extrañas hace tonterías. Habla infantil. Habla sobre sus sufrimientos. Permanece en cama, por las indisposiciones más insignificantes.
Excitación mezclada con angustia y ansiedad, todo lo hace con prisa y precipitación. Hipocondria. Impulso
de arrojarse al vacio.
Errores de percepción. La vista de las casas le causa vértigo; le parece que las casas de los costados de la calle van a juntarse para aplastarle.
Temor de volverse loco. Temor de verse atacado por alguna enfermedad incurable.

Tipo.- Personas flacas, abatidas, fatigadas, de aspecto envejecido y marchito. Los mismos niños tienen aspecto de viejos. La cara esta adelgazada y de color blanco, sucio, los ojos legañosos, los labios azulosos y secos.

6. LATERALIDAD.

Izquierda.

7. CARACTERÍSTICOS PREDOMINANTES.

1.- Debilidad general y temblor, gran deseo de dulces.
2.- Sensación de aumento de volumen de las diferentes partes del cuerpo.
3.- Ulceración de las mucosas.
4.- Los dolores aumentan gradualmente y desparecen también gradual mente.

8. MODALIDADES DE AGG Y AMEL.

Agg.- Por emociones; en cuartos cerrados; esfuerzo mental; por los dulces; por el calor; por la noche; entre multitudes; helados; alimentos fríos; antes y durante la regla; paseando.
Amel.- Al aire fresco; al aire libre; baño frío; presión fuerte; eructos.

9. SÍNTOMAS SOBRESALIENTES REGIONALES.

Motricidad.- Debilidad general con temblor. Paraplejia de los miembros inferiores. Trismo. Calambres. Convulsiones.

Sensibilidad.- Dolores picantes, ardientes, aumentan gradualmente y disminuyen igual. Sensación de
adormecimiento y de rigidez.

Sueño.- Gran deseo de dormir durante el día cuando está sentado. Por la noche, sueño agitado con sueños
espantosos. Pesadillas. Visión de serpientes.

Fiebre.- Calosfrío cuando está desabrigado por más que sienta que se sofoca cuando se descubre. Deseo de aire fresco. Carencia de sed. Sudores nocturnos.

Cabeza.- Vértigos con aturdimientos y desfallecimientos. Cefalea con sensación de frío y temblores. Dolor de cabeza congestivo con sensación de aumento de volumen de la cabeza. Hemicránea con dolor desgarrante principalmente al nivel del abultamiento frontal, mejoramiento por la aplicación de un vendaje apretado, agravación al aire libre. Cefalea con sensación de que los huesos del cráneo fueran a separarse, sobre todo después de un trabajo intelectual prolongado. Prurito del cueto cabelludo, como causado por piojos.

Cara.- Cara demacrada, color blanco sucio, de aspecto envejecido. Labios secos y azulosos.

Ojos.- Ojos congestionados, inyectados. Fotofobia. Párpados doloridos, aglutinados, hinchados; blefaritis
crónicas. Conjuntivitis con escurrimiento abundante, mucopurulenta, dulce, amarillento. Oftalmia de los recién nacidos. Opacidad y ulceración de la córnea. Fosfemas rojas. Acomodación defectuosa.

Aparato Digestivo:

Boca.- Encías sensibles que sangran con facilidad. Lengua seca, sin sed; las papilas están realzadas; la punta
de la lengua está roja y dolorida, olor fétido de la boca; mucha saliva viscosa.

Faringe.- La epiglotis y la faringe presentan una coloración rojo castaña. Acumulación de un moco espeso y
viscoso en la garganta con sensación de tener una espina al momento de deglutir. Calambres en el esófago.

Estómago.- Deseo irresistible de comer azúcar. Nauseas y vómitos de moco de consistencia viscosa. Enorme distensión del estómago. Eructos después de cada comida; eructos difíciles, parece que el estómago va a estallar. Después de algunos esfuerzos ineficaces, los gases hacen irrupción con gran violencia. Dolor picante y quemante, como causado por una ulceración en el hueco del epigastrio, empeoramiento al menor contacto. Dolor transfixiante. Gastritis de los bebedores. (Úlcera de estómago).Distensión flatulenta abdominal con cólicos. Pesantez y distensión enorme del vientre.

Evacuaciones.- Diarrea de moco verdoso como espinacas picadas. El excremento es expulsado con gran emisión de gas. Los excrementos sobrevienen inmediatamente después de haber comido o bebido. Diarrea después de haber comido dulces o después de una emoción violenta.

Aparato Urinario.- Incontinencia de orina durante el día y durante la noche. Uretra inflamada con ardores y
sensación de espina. Orina color rosa y oscuro a veces sanguinolento. Emisión de algunas gotas de orina después de haber terminado de orinar.

Aparato Genital.-

Hombres.- Impotencia. Las erecciones cesan al intentar el coito. Coito doloroso. Dolor como causado por
agujas en los testículos y en el escroto. Orquitis a consecuencia de un derrame.

Mujeres.- Coito doloroso. Dolores en los ovarios . Ulceración del cuello con escurrimiento de sangre a nivel de la ulceración. Reglas irregulares abundantes, prematuras o tardías; siempre con coágulos negros. Metrorragias. Leucorrea abundante, amarilla, sanguinolenta.

Aparato Respiratorio.-

Nariz.- Coriza con calosfrío, lagrimeo y dolor de cabeza que obliga a acostarse. Pérdida del olfato Comezón violenta, se frota la nariz.

Laringe.- Laringitis con enronquecimiento y afonía. Tos sofocante como causada por un cabello en la garganta. Laringitis crónica de los cantantes; alzar la voz provoca tos, las notas altas provocan tos.

Pulmones.-La multitud reunida en una habitación le impide respirar. Disnea, nerviosa o flatulenta. Tos peor por reir, fumar. En el pecho se siente como si una barra le rodeara. Desea aire fresco. Asma peor; en verano, en tiempo frío o resfriándose.

Aparato Circulatorio.- Palpitaciones del corazón sobreviniendo con crisis y con naúseas. Sensación de barra a través del pecho impidiendo la respiración, con dolor violento en torno del corazón (angina de pecho). Pulso irregular o intermitente. Ansiedad con palpitación y latidos a través de todo el cuerpo.

Cuello y espalda.- Dolor en la parte baja de la espalda mejorados estando de pie y por la marcha, agravados al levantarse del asiento.

Miembros.-

Miembros Superiores.- Temblor de manos, no puede escribir. Adormecimiento de las puntas de los dedos.
Dedos parcialmente engarruíiados, no pueden separarse.

Miembros Inferiores.- Sensación de debilidad y pesantez. No puede caminar con los ojos cerrados. Rigidez en las piernas. Edema de las piernas. Paraplejia, después de causas debilitantes.

Piel.- Erupciones pustulosas con comezón. Ulceras profundas, con orillas duras.

Relaciones.- Complementarios.- Calc., Nat. m.,Puls., Sep.

10. REFERENCIAS TERAPÉUTICAS.

Indicados en las afecciones neuróticas, en las condiciones catarrales de las membranas mucosas con descarga mucopurulenta muy profusa y en las enfermedades funcionales u orgánicas del sistema nervioso. Hay gran deseo por dulces.
En la oftalmia neonatorum, en la oftalmia blenorrágica, en las granulaciones palpebrales y en las conjuntivitis
purulenta. En la coriza con ulceración del tabique nasal, las encías sangran fácilmente.
Eficaz en la faringitis catarral crónica o aguda; puede haber la sensación de una astilla en la garganta cuando se deglute o bien la desolladura, con grueso y tenaz moco que produce carraspeo. Catarro pertinaz de los fumadores. Laringitis crónica de los cantantes, especialmente cuando hay descargas mucopurulentas de las paredes posteriores de la faringe.
Ulcera gástrica. Enterocolitis crónica. Cirrosis del hígado. Muy útil en la diabetes insípida.
Ataxia locomotriz. Paraplejia. Esclerosis diseminante. Mielitis. Epilepsia.

11. RESUMEN.

Es el nitrato de plata y que popularmente se le ha llamado piedra infernal precisamente por los estragos que hace, pues como un cáustico, por ser corrosivo. Es un metal, muy profundo.
Esfera de Acción:
Piel: Alteraciones muy violentas hasta producir ulceraciones.

Mucosas: En la laringe y estómago.

Sangre: Destruye los hematíes.

Sistema nervioso cerebro-espinal: Produciendo debilidad, parálisis, ataxia, temblor por un lado y por otro a través del sistema periférico alteraciones sensoriales.

Constitucionalmente: Corresponde más frecuentemente a personas delgadas, irritables, nerviosas, un tanto abatidas, de labios azulados y aspecto envejecido.

Acción General: Su acción manifiesta una debilidad general, abatimiento, con marcada laxitud en las piernas, las cuales pierden el tono que le corresponde. El paciente siente la falta de e general y como silos músculos no le respondieran al tono y la potencia que deben tener para realizar los movimientos normales. Junto a esto aparece un problema de temblor, quizás no es muy marcada como en otros medicamentos, al principio puede ser un temblor trémulo, que hasta puede pasar desapercibido, pero que sigue evolucionando llegando a una verdadera ataxia.

Síntomas mentales: Tiene una gran debilidad del espíritu que le impide quitarse de la cabeza lo que le
viene. Así que de repente le viene una idea estrafalaria, no tiene la capacidad de, incluso poner otra idea delante para que le distraiga esa atención. Vive muy reservado, viviendo dentro de su mundo melancólico y triste, con mucho temor al exterior e invadido de manías, de miedos supersticiosos, de ideas de cosas que le pueden ocurrir y que sin embargo sabe que no le ocurren, y que pudiera ser... Callado, taciturno, le molesta la gente, y que siempre cosas sin razón. Y si ahora saliera de aquí una cosa extraña y me mordiera... No, no puede ser, no, Y si ahora entraran por la puerta unas gentes y me quisieran agarrar y ...no, no puede ser. Todo esto lo está viviendo dentro de él sin razón. Tiene una serie de miedos extravagantes, absurdos, que ni siquiera tienen relación con algún hecho. Este tipo de miedos absurdos que de repente, cuando está con gente, y tiene algún tipo de acción supersticiosa (voy a quitar esto de aquí, porque si piensan que yo he robado esto otro, y entonces...), con esos miedos maniáticos, y cuando de repente alguien le dice oye ¿porque me quitas esto de aquí?, él se pone a dar excusas ridículas. Siempre vive en un estado de temor para que nadie sepa lo que él estaba pensando, ya que se da cuenta que es totalmente absurdo.
Como vemos es un miedo muy especial, es un miedo maniático y no es de ningún modo el miedo de Puls, que le da miedo la oscuridad. Es un miedo de manía, es un miedo dentro de una verdadera reserva, pues vive temeroso, nervioso, pero todo para dentro. Parece mentiroso por lo que dice, pero es que está con su manía interior, donde por otra parte se da cuenta que eso no rulla, que algo falla, y por lo tanto tiene un gran miedo a la locura, pues continuamente se pregunta si estará loco, y que es lo que le pasa... Y claro, todo esto va por dentro y cuando de pronto alguien habla, no quiere que le hablen, le da temor que le digan...
y se retira verdaderamente de la gente porque no sabe ni que explicación darles. Le asalta un miedo absurdo y como no tiene la fuerza para quitárselo de en medio, se vuelve triste y silencioso. Los pacientes que tienen esta tristeza, tienen además problemas que le afectan la memoria. Cuando está en una conversación no atina ni a las ideas que tendría que exponer, no halla la expresión conveniente. No atina la expresión, a pesar de que sabe lo que quiere decir. No le sale naturalmente la dialéctica, la conversación. En cambio Calc. C. lo que tiene es que no entiende, no le entra la idea, responde lentamente, como que le cuesta acordarse. En cambio en Arg. N. le cuesta y dificulta hilar la idea y de repente hace risas imbéciles, que nos está hablando de una profunda alteración del sistema nervioso. Todos estos estados se acompañan generalmente de problemas de vértigo. Cuando cierra los ojos ve un montón de visiones y se pone peor, y al abrirlos sucede como que la cosa se estabiliza. Vértigo al cerrar los ojos. Vértigo al mirar hacia arriba, y le da la sensación de que las cosas y los edificios se le vienen encima.

Sueño: Somnolencia durante el día, con ganas de dormir, especialmente cuando se sienta, con gran cantidad de bostezos profundos. Y es debido a que por la noche le asaltan pensamientos terroríficos, que le llenan de una inquietud enorme y que le impiden dormir.

Digestivo: Le gusta mucho los dulces, el azúcar puro, pero cuando lo toma le hace mucho daño.

12. ARGENTUM NITRICUM según Vithoulkas.
La idea central del paciente Arg. es una persona con una debilidad en la esfera mental que se hace mas obvia ante un reto. Esta debilidad mental acompañada de un estado emocional de excitabilidad, nerviosismo e impulsividad. Sus facultades mentales son débiles mientras sus sentimientos son superfuertes. Tal combinación produce una persona dispuesta a actuar sobre cualquier idea que revolotea en su mente, sin importar lo ridícula que pueda ser. El paciente puede estar sentado en un balcón, y súbitamente la idea le viene a la mente: ¿si me cayera? Esta idea alcanza su mente y en su imaginación él produce toda la escena de caida al suelo, y viéndose aplastado, lleno de sangre, etc. Finalmente deviene abrumado con esta imagen hasta que tiene el real impulso de saltar para ver si sería así. Puede incluso hacer un movimiento hasta el borde, pero en ese momento vuelve a sus cabales lleno de miedo. Se mete dentro y cierra la ventana.
Otro ejemplo de esta combinación de debilidad y excitabilidad puede ser un hombre trabajando en el pavimento de la calle que se siente compelido a trabajar en una forma particular. Si el pavimento forma cuadrados, encuentra necesario trabajar uno si y otro no, o andar solo sobre las líneas de los cuadrados, dando pasos diminutos.
Un ejemplo más; Un hombre baja por una calle planeando volver una esquina particular; súbitamente se
obsesiona con el pensamiento de que en el momento en que vuelva esa esquina un objeto pesado caerá sobre él. El pensamiento es tan poderoso que deja atrás la esquina y vuelve la siguiente.
Aún otra imagen: Cruzando la calle, una mujer ve un coche pasar ante si a distancia prudente. Ella sabe que el coche no puede atropellarla, y ciertamente pasa frente a ella sin incidente. Entonces, al pasar la calle, proyecta todo un escenario de lo que podía haber sucedido de haber cruzado la calle un momento antes. La vivida imagen del coche aplastándola sacude su espalda y sus sentidos.
El paciente Arg. Deviene temporalmente obsesionado con tales pensamientos irracionales que le poseen un
tiempo y después se desvanecen. El momento en que la idea le deja parece coincidir con una sacudida corporal o movimiento súbito.
Por ejemplo, un hombre ve desde su ventana un niño jugando en la calle. Observa que un coche pasa en forma completamente segura. El entonces empieza a pensar lo que podría haber sucedido si el niño hubiera estado jugando en lugar diferente de la calle cuando pasó el coche. Inventa toda una horrible escena en su mente y tanto le arrebata que empieza a bajar por las escaleras. Al ir descendiendo, le alcanza la idea de que está a punto de resbalar y caer. Le abruma tanto esta idea que está seguro de que sucederá. En ese momento, hace un movimiento ligeramente inusual, posiblemente una sacudida, y la idea le deja. Está lo suficientemente cuerdo para comprender que está constantemente atormentado por tales tontas ideas, pero incapaz de detenerlas.
Hallamos también en Arg. un miedo a las alturas, o miedo a los edificios altos. La idea tras ambos es similar: caerá desde una altura, o el edificio caerá sobre él al cruzar la calle. Por ejemplo, un estudiante agotado por demasiado estudio se sienta en su escritorio y su mente se desvía de la asignatura. Mira un enchufe y de pronto se pregunta: ¿que sucedería si pusiera un alambre en ese enchufe? Se levanta, encuentra un alambre y va hacia el enchufe. Con un respingo vuelve en si justo antes de introducir el alambre en el enchufe.
Otra paciente durante una enfermedad se convence absolutamente de que en tres horas, cuando el reloj marque cierta hora, morirá. Mira el reloj en agonía. En el repertorio, Kent, bajo la rúbrica Predice el momento de su muerte, incluye Acon, Arg. n.. Debe incluirse también Agnus castus. En cada uno de estos remedios la idea es completamente diferente. En Acon, hay un miedo a la muerte tremendo, abrumador, que le hace pensar que va a morir. En Arg. es una cuestión de una idea fija, de que a cierta hora va a morir.
La persona Arg. comprende que mentalmente está débil. Fácilmente puede ponerse en ridículo en público. En una situación social puede ser sorprendido por ansiedad y miedo abrumador. Se pregunta, ¿como la haré frente? ¿Que voy a hacer?. Haré el ridículo. Tanto le abruma esta ansiedad que empieza a orinar frecuentemente o posiblemente tenga diarrea. Este es un estado de muy baja autoconfianza. La idea de aparecer en público para dar un discurso parece imposible. El aspecto más característico de los miedos es su naturaleza fija, junto a su paranoia supersticiosa. A la rúbrica Supersticioso, en la que aparecen Conium y Zincum, se añadirán Arg N, Rhus T y Stramonium.
La debilidad mental se manifiesta a través del cuerpo en formas familiares a nosotros como simple envejecimiento. La debilidad mental es similar a lo que vemos en estados seniles. La cara aparece arrugada y marchita, y el paciente parece más viejo de lo que es. Esto no es como Calc. que puede parecer viejo con los surcos de la cara, los finos cuadrados. No es lo mismo que Lyc., donde el cuerpo parece envejecer en la mitad superior. En Arg. es más una apariencia marchita.
Emocionalmente, los pacientes Arg. Son fácilmente sobreestimulados. Sus emociones son fuertes, incluso al punto de impulsividad. Pueden ser muy impulsivos expresando rabia o amor. Arg. es el remedio principal para la impulsividad.
Es interesante observar que conforme el sistema nervioso debilitado causa una disminución de la función mental, puede ocurrir en el sistema circulatorio una correspondiente sobreactividad. Pueden ocurrir tremendas palpitaciones sentidas por todo el cuerpo, especialmente yaciendo del lado derecho. También puede ocurrir accesos de calor. El tipo Arg. se agrava por el calor. Le gusta el aire fresco y los baños fríos.
Considerando el sistema digestivo, hay fuerte deseo de azúcar y dulces en general, pero el azúcar puede trastornar, causando a veces diarrea. Además, hay deseo de sal, comidas saladas y queso fuerte. Arg. se infla fácilmente. Hay mucho eructo. Los eructos pueden ser continuos y muy sonoros como cañones. Cuando tenemos un paciente con fuerte deseo de azúcar, deseo de sal, que está peor por el calor y mejor por frío, debemos pensar en Arg. Si además, el paciente se agrava por dulces, definitivamente es Arg.
El característico estado mental de Arg. puede aparecer también en la esfera sexual. El puede ser emotivo
y lleno de sentimientos pero al comenzar el acto sexual puede verse abrumado de ansiedad, motivando que se relaje el pene. Usualmente esto ocurre porque alguna idea tonta se le apoderado sin que pueda deshacerse de ella. A menudo la idea es de temor, y le hace incapaz de continuar el acto amoroso.
Arg. tiene úlceras mayormente de córnea y conjuntiva. Antes de la úlcera puede haber rojez en una zona
específica. Son también característicos los dolores punzantes, de desolladura, no solo en el ojo, también en la garganta. Es un dolor como por astilla similar al que vemos en Nitric acid, Hepar sulph.

13. ARGENTUM NITRICUM según H. C. Allen.

Enfermedades agudas o crónicas, provenidas de un ejercicio mental no acostumbrado o largo tiempo sostenido. Piénsese siempre en Arg , siempre que se vea al paciente flaco, seco, con aspecto de viejo (delgado huesudo).
Enflaquecimiento producido año por año; más marcado en las extremidades inferiores, marasmo.
Aprensión cuando se prepara para ir a la iglesia o al teatro le viene diarrea. El tiempo pasa con lentitud; impulsivo, necesita hacer cosas con apresuramiento, tiene necesidad de andar aprisa; siempre está apresurado; ansioso, irritable, nervioso.
Dolor de cabeza; congestivo, con plenitud y pesadez, con sensación de expansión; dolor habitual gástrico en los hombres de letras; ocasionado por bailar, hemicránea, dolor presivo sensación de atornillamiento en las
eminencias frontales o en las sienes; termina con vómitos biliosos; empeorado por todo trabajo mental agotante; mejorado con la presión o con vendaje apretado.
Conjuntivitis granulosa aguda; rojo escarlata., como carne desollada, secreción profusa muco-purulenta.
Oftalmia neonatorum; secreción profusa purulenta; opacidad y ulceración de la córnea; párpados ulcerados,
gruesos, hinchados; aglutinados en la mañana. Fatiga de los ojos ocasionada por la costura, peor en una habitación caliente, mejorado por el aire; enfermedades debidas a una mala acomodación.
Desea comer azúcar; el niño la apetece pero le ocasiona diarrea. Lengua seca sin sed, papilas elevadas; punta de la lengua roja y dolorosa. Los eructos acompañan a la mayor parte de los desordenes gástricos. Dispepsia flatulenta; eructos después de cada comida; se siente como si el estómago fuera a reventar por los gases; eructos difíciles saliendo por fin el aire con gran violencia.
Diarrea: mucosidades verdes como trozos de espinacas machacadas; se ponen verdes, después de permanecer en los pañales; después de beber; después de comer dulces o azúcar; masas de muco-linfa, cortadas en tiras o en trozos, con muchos gases ruidosos. Diarrea inmediatamente después de beber.
Salida involuntaria de la orina día y noche.
Impotencia: cesa la erección al intentar el coito.
Coito: doloroso en ambos sexos; seguido de secreción de sangre por la vagina.
Metrorragia: en las viudas jóvenes; por esterilidad; con eretismo nervioso en el cambio de edad.
Neuralgia infra-orbitaria.
Mucho deseo de aire fresco.
Laringitis crónica de los cantantes, las notas agudas provocan tos.
Mucha debilidad en las extremidades inferiores con temblor; no puede andar con los ojos cerrados.
Anda y se pone en pie con vacilación, sobre todo cuando cree que no le observan.
Convulsiones precedidas con gran desasosiego.
Sensación de tener una astilla en la garganta al tragar; dentro o cerca del útero, al andar o montar a caballo.
Siente escalofrío si se destapa y se siente sofocado si se abriga; apetece el aire fresco.

Agg: por los alimentos fríos; por el aire frío; comer azúcar; helados; ejercicio mental no acostumbrado.

Mejoría: Al aire libre; bañándose en agua fría.

14. ARGENTUM NITRICUM según Catherine Coulter y Robin Murphy.

Características emocionales y psicológicas.
El cuadro de este remedio revela una personalidad Impulsiva, que expresa las emociones de una forma
instintiva, extrovertida y sociable, excitable; son personas que desbordan felicidad un momento y al siguiente lloran con desesperación, que tienen cambios súbitos de estado de ánimo y ataques de remordimiento.
Son amables y sugestionables, con gran vitalidad y una naturaleza emocional muy intensa. Se aturden y
angustian con facilidad, se sofocan y se molestan, son impacientes y siempre tienen prisa. Necesitan expresarse y no le gustan que les presionen pues enseguida se sienten atrapados. A veces experimentan la sensación de ser como un líquido efervescente dentro de una botella (una imagen muy adecuada de esta personalidad). La sensación de sentirse atrapado es omnipresente en el cuadro del remedio. De hecho es la
característica principal de todas sus formas de ansiedad. Las personas que necesitan Arg. se angustian en todas las situaciones que se asemejan a una trampa, por ejemplo, en las aglomeraciones, los espacios cerrados, en medio de la fila de un cine, en un puente o dentro de un tunel, en los lugares elevados, los edificios altos, los aviones, dentro del metro, etc, - es decir en aquellos sitios de los que no se puede salir rápidamente.
Necesitan espacio para moverse. Siempre tienen prisa o están inquietos y caminan con rapidez sin motivo alguno. Sienten el impulso de escapar de su trampa saltar por una ventana o tirarse desde un lugar elevado, sobre todo al agua (acantilados o puentes). Cuando algún acontecimiento futuro es ineludible, también se sienten limitados y angustiados. No pueden soportar el suspense o la incertidumbre, necesitan actuar, hacer algo. Esperar y preveer les resulta intolerable, incluso aunque el acontecimiento sea agradable.
Estos miedos a veces llegan a ser obsesivos y agotadores y al final el individuo tiene, miedo de sus propios
pensamientos, del tormento de su imaginación desbordante. Sufre ataques de pánico, en ocasiones graves, y
está convencido de que todo va a salirle mal, una idea que no puede sacarse de la cabeza. El miedo se convierte en una obsesión, teme incluso los ataques de pánico que le pueden sobrevenir o la diarrea de la que puede ser víctima. El enfermo se ofusca a veces con la sospecha de una muerte inminente. Tiene pesadillas y sueños premonitorios y padece insomnio.
El afectado puede manifestar comportamientos obsesivos, por ejemplo, pasear únicamente por unas calles
determinadas, evitar escaleras, temer ciertas fechas o volverse supersticioso.
Se sienten particularmente atrapados antes de una actuación o de un examen, y el miedo y la excitación les
provoca temblores, sudores y diarrea nerviosa. Siempre temen llegar tarde a las citas o perder el tren. La
sensación de agitación y desorden es muy intensa en estas personas. Son abiertamente miedosos. Aprensivos, preveen cosas terribles, temen que algo malo va a ocurrir y les asusta la soledad y la enfermedad. Todo ello encubre su miedo crónico al fracaso y la crítica y la falta de confianza constante en su capacidad de tener éxito. Si están sometidos a tensión de forma prolongada, acaban con una gran confusión mental y olvidan las cosas con facilidad. Sufren a menudo palpitaciones y temblores, estado que puede ser crónico y constitucional o temporal cuando es consecuencia de un exceso de trabajo, tensión o exámenes, aunque en ocasiones tiene su origen en algún trastorno degenerativo. Cuando la memoria comienza a fallar, el sujeto se convierte en víctima de una serie de ideas extrañas de las que no se puede deshacer.

Síntomas Físicos Generales y característicos:

1.- Los individuos Arg. son de sangre caliente y por tanto incapaces de soportar el calor. Los afectados sufren de claustrofobia en los locales cerrados y calurosos y se sienten mejor al aire libre. Sudan mucho, y lo hacen de forma repentina y nerviosa.

2.- Hipersensibilidad en algunas partes del cuerpo, pinchazos. Estos dolores son agudos, aparecen y
desparecen lentamente, y por lo general se extienden de arriba abajo en la parte izquierda del cuerpo.

3.- La ulceración de los tejidos es una característica importante de este cuadro. Pueden aparecer llagas en los ojos, conjuntivitis, úlceras gástricas con indigestión, flatulencia, eructos, colitis ulcerosa.

4.- Diarrea nerviosa; irritación intestinal.

5.- Ansia de sal, azúcar, dulces y helados que provoca malestar y diarrea. Sed intensas.

6.- Dolor de garganta y ronquera.

7.- Cansancio extremo. Después de un exceso de trabajo suele aparecer el agotamiento, los temblores y las palpitaciones.

8.- Dificultades de coordinación física y mental. El sistema nervioso puede quedar gravemente afectado, sobre todo las funciones neurológicas (esclerosis múltiples). Los estados y las condiciones mejoran en general con el frío, la aplicación de paños fríos, el aire fresco y la compañía. Los estados y las condiciones empeoran por la noche y con el calor. Suelen encontrarse peor después de la menstruación y al despertar.
Los estados y las condiciones son consecuencia del agotamiento mental y la tensión emocional.

La evidencia científica de la vacuna VPH es cuestionada de nuevo

Publicado por Miguel Jara el 8 de febrero de 2012

En relación al artículo publicado en El País que eles comentaba al final del post de ayer, sobre que la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) se va a aplicar también a los varones cabría explicar que se ha publicado hace poco, en diciembre pasado, un artículo en la prestigiosa revista Annals of Medicine cuyo contenido resumo:

Hasta la fecha, la eficacia de las vacunas contra el VPH en la prevención del cáncer de cuello uterino no se ha demostrado, al mismo tiempo que los riesgos de la vacuna aún no han sido evaluados por completo.

■ Las actuales prácticas de vacunación contra el VPH en todo el mundo, con cualquiera de las dos vacunas contra el VPH, parecen no estar justificadas en cuento a los beneficios para la salud a largo plazo, ni es económicamente viable, ni hay ninguna evidencia de que la vacunación contra el VPH (incluso si se demostrase eficaz contra el cáncer cervical) reduzca las tasas de cáncer de cuello uterino, más allá de lo que la prueba de Papanicolaou ya ha logrado.

■ En conjunto, las reacciones adversas graves relacionados con la vacunación contra el VPH en todo el mundo incluyen muertes, convulsiones, parestesias, parálisis, síndrome de Guillain-Barré (GBS), mielitis transversa, parálisis facial, Síndrome de Fatiga Crónica, anafilaxia, desórdenes autoinmunes, trombosis venosa profunda, embolia pulmonar, y cáncer de cuello uterino.

■ Los médicos debieran adoptar un enfoque más riguroso en la medicina basada en la evidencia, con el fin de proporcionar una evaluación equilibrada y objetiva de los riesgos y beneficios de vacunar a sus pacientes.

■ La dependencia casi exclusiva de los estudios patrocinados por los fabricantes, a menudo de dudosa calidad, como base para la aplicación de las políticas de vacunación debe ser modificado.

■ Se deben hacer mayores esfuerzos para reducir al mínimo las influencias de las corporaciones en las instituciones académicas y en la investigación médica, ya que esta influencia puede impedir una investigación científica imparcial en cuestiones tan importantes relacionadas con la ciencia y las políticas de vacunación.

■ La vigilancia pasiva de las reacciones adversas debe ser sustituida por una vigilancia activa, para así comprender mejor los verdaderos riesgos asociados a las vacunas, y en particular las nuevas vacunas.

Ayer Alicia Capilla, vicepresidenta de la Asociación de Afectadas por la Vacuna del Papiloma (AAVP), comentaba el “carpetazo” que dieron las autoridades sanitarias a los daños provocados por la vacuna. Hoy argumenta:

“Creo sinceramente que la incorporación de la vacuna a los niños no es más que una maniobra para ampliar el mercado de la vacuna del papiloma , ya que ésta ha sido un fracaso como indican las tasas de vacunación. Con la inclusión de esta vacuna también se ha violado el derecho del consentimiento informado, ya que a los padres no se nos informó de los efectos adversos que nuestras hijas podían sufrir y además se omitió en la ficha técnica que la vacuna Gardasil contiene fragmentos de ADN del virus del papiloma adheridos al adyuvante.

Contrariamente a las afirmaciones de que el cáncer cervical es el segundo cáncer más común en las mujeres de todo el mundo, los datos muestran que esto sólo es así en los países en desarrollo. En el mundo Occidental, el cáncer de cuello uterino es una enfermedad rara, con tasas de mortalidad que son más bajas que la tasa de reacciones graves por administrar la vacuna contra el VPH”.

miércoles, 4 de enero de 2012

Inmaculada González-Carbajal: "Los homeópatas no somos curanderos, somos médicos"


¿Es el placebo el principal efecto de la homeopatía como concluye un informe del Ministerio de Sanidad? La Dra. Inmaculada González-Carbajal (Avilés, 1955) tiene claro que no. Presidenta de la Federación Española de Médicos Homeópatas (FEMH) y de la Academia de Homeopatía de Asturias, González-Carbajal lleva tres décadas ejerciendo como médico homeópata después de trabajar para la medicina convencional y asegura que el valor de la homeopatía está más que demostrado. La doctora, que ha estudiado a fondo esta medicina y ha publicado libros al respecto, asegura que hace casi 200 años que la homeopatía llegó a España y que la practicaron médicos “muy importantes de la época”. Pero la Guerra Civil y el franquismo truncaron parte de esta tradición en el territorio español. Y a pesar de algunas críticas, la doctora afirma que el uso de esta medicina, actualmente muy asentada en países como Alemania o Francia, va en aumento también en España.




¿Qué es la homeopatía?

Es una medicina diferente a la terapéutica convencional en varios aspectos.



¿Cuáles?

Toma en cuenta a la totalidad del individuo con independencia de lo que es la enfermedad. Es decir, en la homeopatía el aforismo ese de que no se tratan enfermedades sino enfermos es una realidad porque cada persona padece la enfermedad de una manera particular y única. Y la base de la medicina homeopática es la física mientras que la medicina convencional está basada en la química.



Y ¿Cómo funciona?

Cuando se da un medicamento la persona pone en marcha una respuesta desde su vitalidad en la que se va desarrollando un proceso y produce la curación. Para comprender la homeopatía hay que cambiar el punto de vista.



¿En qué sentido?

En la homeopatía siempre vamos a tener en cuenta la totalidad de la persona, vamos a potenciar los recursos curativos que tienen la propia naturaleza. Un ejemplo muy simple: si tratamos una amigdalitis con la medicina convencionaldamos un antibiótico que ataca a la bacteria. El medicamento homeopático lo que trabaja es el terreno, la potencialidad del propio organismo para curarse.



¿La curación en homeopatía implica al cuerpo?

Implica los recursos que tienen nuestra propia naturaleza. Cuando estamos sanos todo el sistema hace que la salud persista, cuando estamos enfermos eso no está funcionando así. Y la homeopatía lo que hace es restaurar y rehabilitar ese sistema que nos permite estar en estado de salud.



¿Cómo son los medicamentos homeopáticos?

La homeopatía tiene como forma de presentación habitual el granulo o el glóbulo pero también la forma diluida. Estos medicamentos se experimentan previamente en personas sanas y en la experimentación se conoce cuál es el poder curativo de cada sustancia.



¿Están reconocidos como medicamentos?

Sí, en la ley de Garantías. Por tanto son legales como lo son los medicamentos tradicionales. Si esto es así, es porque en su día, el Ministerio de Sanidad los reconoció atendiendo a sus particularidades pero reconociendo su eficacia.



¿Qué cura la homeopatía?

Cura lo curable… Como todas las medicinas, tiene sus límites. Y cura algunas cosas que desde la medicina convencional no se están curando.



¿Por ejemplo?

Muchas alergias, dermatitis, algunos reumatismos... También hay pacientes que padecen cefaleas crónicas y que llegan a la consulta después de 10-15 años de tratamiento.



¿Es una medicina alternativa o complementaria?

A veces es alternativa y a veces complementaria. Para un enfermo con una cardiopatía crónica, por ejemplo, la homeopatía es una medicina complementaria a la medicina convencional.



No son excluyentes.

No. Hay situaciones en que uno puede optar por una medicina u otra pero no hay que ver la homeopatía como una medicina que se opone a la medicina convencional. Ese es un principio absurdo. Hoy en el mundo de la homeopatía hay cantidad de gente con sus especialidades y gente que incluso ha abandonado la medicina digamos convencional. No somos curanderos ni buhoneros. Somos médicos, gente formada.



Un estudio reciente dice que el principal efecto de la homeopatía es el placebo...

Un defecto que tiene mucha gente en este país es la ignorancia. Llevo trabajando 30 años con muchos éxitos en mi consulta ¿Usted cree que la gente es tonta? Y la homeopatía tiene una vertiente muy importante y que creo que es indiscutible para rebatir el llamado efecto placebo: la veterinaria.



¡¿Homeopatía para animales?!

Sí. La veterinaria homeopática es muy interesante porque además en los animales las respuestas son muy rápidas ¡y aquí no puede haber placebo! Y yo tengo en mi consulta cantidad de niños de 0 a 3 años ¿a ver qué componente de placebo puede haber aquí?



Pero es frecuente asociar el placebo con la homeopatía…

Sí… es un tema recurrente. Pero es un argumento que no tiene ningún tipo de fundamento más que la ignorancia como actitud. Yo ya me imaginaba que algo iba a surgir después de un Congreso que hubo en Oviedo en el que se reunieron 5.000 médicos de atención primaria. Hubo cuatro ponencias a favor de la homeopatía. Y recientemente ha salido un oncólogo recomendando que los pacientes complementaran el tratamiento de la medicina convencional con acupuntura o con homeopatía.



El informe concluye que no se puede probar que la homeopatía sea eficaz.

Tiene su margen de error, como sucede en la medicina convencional. No podemos aplicar homeopatía a todos los casos.



¿Qué no se puede tratar con homeopatía?

Los los problemas mecánicos que requieren de una intervención quirúrgica.



¿Las patologías que necesitan operación?

Claro. A veces te viene una paciente que tiene un mioma de un determinado tamaño y le adviertes que no va a poder evitar la intervención quirúrgica. Otra cosa es que lo trate con homeopatía para que vitalmente esté mejor para soportar la intervención.



¿En la homeopatía juega algún papel la sugestión?

No lo sé porque yo no uso la sugestión. A veces viene alguna persona a la consulta empujada por un familiar, se sienta delante y me dice “yo no creo en la homeopatía” y yo le digo “yo tampoco”. Pero tampoco creo en la aspirina, me la tomo si considero que la necesito.



Pero se dice que una parte de la curación está en la cabeza…

La tesina que hice en su día era sobre la medicina creencial en Asturias. Eso que llamamos creencia, que en realidad es una confianza, la ponemos tanto en los medios diagnósticos como en cualquier tipo de relación terapéutica y claro que eso es importante. Pero eso no te da la curación. Y desde la confianza puede haber este llamado efecto placebo y también el efecto nocebo porque, desde la desconfianza, a veces la mayor resistencia está en el propio paciente. Pero esto sucede con la homeopatía y con todo.



Y ¿Cómo llegó usted a la homeopatía?

De una manera bastante común en muchos médicos: por la propia insatisfacción que me estaba generando la medicina convencional. Trabajaba en la Seguridad Social, y me di cuenta que estaba limitada por el tiempo, no podía escuchar a los pacientes… Cuando te das cuenta que cada persona experimenta la enfermedad de una manera y ves que a todo el mundo se le trata igual… Esa insatisfacción de decir “tiene que haber otra medicina que atienda más a la persona”.



¿Cree que hay interés por minusvalorar la eficacia de la homeopatía?

No sé qué decirte, sinceramente. No me gusta opinar si no tengo datos. Pero puedo decir que hoy tenemos recursos suficientes para mostrar y demostrar el efecto de la homeopatía.



¿Quién muestra más reticencias la sociedad o la comunidad médica?

Trabajo con muchos especialistas y la gente con la que trato directamente nunca me ha mostrado animadversión hacia la homeopatía. Pero a nivel general sí que nos tenemos que enfrentar a esas “opiniones” que quizá vienen más del sector médico. Y probablemente haya intereses… la homeopatía es una medicina muy barata… Pero me faltan datos.



¿Parte de esa mala prensa que parece tener en determinados sectores la homeopatía es por el intrusismo?

Puede ser… Pero en España la homeopatía es una medicina que debe ser ejercida por médicos.



¿La regulación de las terapias naturales serviría para darle una seriedad que algunos ahora no le atribuyen?

Creo que sí. Una adecuada regulación sería buena no tanto para los profesionales sino para los usuarios. Y seguramente haría que la homeopatía pudiese llegar a más personas.

martes, 20 de diciembre de 2011

LA HISTORIA DEL PROFESOR BENVENISTE

La historia del Dr. BENVENISTE, o el peligro de descubrir ciertos fenómenos que contradicen el paradigma científico dominante.
Publicado por el Dr. Joan Mora en su página: http://www.joanmorahomeopatía.com/
En estos días de burlas y críticas constantes a la homeopatía, en que grupos de jóvenes científicos imbuidos de presunta racionalidad, se atreven a organizar un “suicidio homeopático” para demostrar que no existe base alguna para creer en las dosis infinitesimales y por ende en la homeopatía, es bueno recordar la historia del Dr. Benveniste, precursor y visionario de una realidad que de momento es negada con obstinación y contundencia por el “establishment” científico dominante y sus jóvenes y feroces secuaces, pero que indefectiblemente va a ir ganando terreno y que, indefectiblemente también, va a hacernos ver otro aspecto de la realidad de los fenómenos.

“Es necia presunción desdeñar y condenar como falso lo que no nos parece verosímil, vicio común a aquellos que creen tener inteleigencia superior a la normal”
-Montaigne.
Extracto del libro “El Campo” de Lynn McTaggart.

Benveniste, doctor en medicina, había pasado sus años de residente en el sistema de hospitales de París y después había comenzado a investigar las alergias, especializándose en los mecanismos de la alergia y la inflamación. Más adelante fue nombrado director de investigación del Instituto Nacional Francés para la Salud y la Investigación Médica ( INSERM ) y se distinguió por descubrir el PAF, o factor de actividad plaquetar, que interviene en el mecanismo de algunas alergias como el asma.

A sus cincuenta años, Benveniste tenía el mundo a sus pies. No cabía duda de que le esperaba la aclamación internacional de la medicina convencional. Abundaban los rumores sobre la posibilidad de que fuera uno de los pocos biólogos franceses considerado posible receptor del Premio Nobel. Sus escritos estaban entre los más citados por los científicos del INSERM. Incluso había recibido una medalla de plata del CNRS, uno de los más prestigiosos galardones científicos franceses.

Entonces, en 1984, un pequeño error de cómputo hizo que su futuro brillante y asegurado se descarrilara accidentalmente. El laboratorio de Benveniste en el INSERM había estado estudiando la degranulación basófila: la reacción de ciertos leucocitos sanguíneos a los alérgenos. Un día, Elisabeth Davenas, una de sus mejores técnicas de laboratorio, le informó de que había visto y registrado una reacción en los leucocitos a pesar de que había demasiadas pocas moléculas del alérgeno en la solución. Todo esto debía ser producto de un simple error de cálculo. Ella había pensado que la solución de partida estaba más concentrada de lo que estaba en realidad. Al tratar de diluir la solución hasta la concentración habitual, en realidad la había diluído hasta un punto en que quedaban muy pocas de las moléculas antígenas originales.

Después de examinar los datos, Jacques prácticamente la echó de su despacho.

“Los resultados que presentas son imposibles”, declaró, “porque ahí no hay moléculas”. “Has estado experimentando con agua, vuelve a repetir el experimento”.

Pero cuando se volvió a repetir el experimento con la misma disolución y obtuvo el mismo resultado, Benveniste se dio cuenta de que Elisabeth, una trabajadora meticulosa, podría haber tropezado con algo que mereciera la pena investigar.

Durante varias semanas Elisabeth siguió yendo a su despacho con los mismos datos inexplicables, mostrando poderosos efectos biológicos de una solución tan debilitada que no podía tener suficientes antígenos para causarla, y a Jacques se le empezaron a ocurrir explicaciones cada vez más curiosas para poder encajar estos resultados en una teoría biológica reconocible.

Después de observar estos resultados, uno de los tutores de su laboratorio, un médico que también era homeópata, comentó que estos experimentos se asemejaban mucho al principio de la homeopatía. En este sistema médico las soluciones de sustancias activas se diluyen hasta el punto en que prácticamente no queda nada de la sustancia original, sólo su “memoria”.

En aquel tiempo Jacques ni siquiera sabía qué era la homeopatía pero al investigador científico que llevaba dentro se le había abierto el apetito. Pidió a Elisabeth que diluyera las soluciones todavía más de modo que no quedara absolutamente nada de la sustancia original. En estos estudios Elisabeth continuó obteniendo resultados consistentes con los anteriores, como si el ingrediente activo siguiera estando allí sin importar lo diluída que estuviera la solución que a estas alturas era casi agua pura.

Por su formación como especialista en alergias, Jacques usó en estos estudios la prueba de alergias normalizada, cuyo propósito es producir la típica respuesta alérgica en las células humanas. Había aislado los basófilos, un tipo de glóbulo blanco que contiene anticuerpos de IgE en su superficie.

Éstas son las células responsables de las reacciones hipersensibles de las personas alérgicas. Jacques eligió las células IgE porque respondían fácilmente a alérgenos tales como el polen o el polvo, liberando histamina de sus gránulos intracelulares, y también respondían a ciertos anticuerpos anti-IgE. Si este tipo de célula se ve afectada por algo, es poco probable que te pase desapercibido. Otra ventaja de las IgE es que podía teñirlas mediante un compuesto que él mismo había desarrollado y patentado en el INSERM. Los basófilos, como la mayoría de las células, tienen una apariencia gelatinosa, y por eso tienes que teñirlas para poder verlas y estudiarlas en laboratorio.

Pero el teñido, incluso con un tinte estándar como el tuluidina azul, está sujeto a cambios y depende de muchos factores: la salud de la anfitriona y la influencia de otras células sobre la original. Cuando estas células IgE quedan expuestas a los anticuerpos anti-IgE, su capacidad de absorber el tinte cambia. Al anti-IgE se le ha llamado el “quita-pinturas biológico” (2) porque su capacidad de inhibir el tinte es tanta que prácticamente vuelve a hacer que los basófilos sean invisibles.

La lógica final que hizo que Benveniste se decidiera por el anti-IgE tenía que ver con el hecho de que estas moléculas concretas son especialmente grandes. Si estás intentando ver si el agua retiene su efecto después de que todas las moléculas de anti-IgE hayan sido filtradas, sería prácticamente imposible dejar alguna atrás accidentalmente.

En estos estudios llevados a cabo a lo largo de cuatro años, entre 1985 y 1989, y esforzadamente registrados en los libros de laboratorio por Elisabeth Davenas, el equipo de Benveniste creó mezclas muy diluídas de anti-IgE vertiendo una décima parte de la solución anterior en el tubo siguiente y completándola con nueve décimos de un disolvente estándar. A continuación cada disolución era sacudida vigorosamente, como se hace con los preparados homeopáticos. El equipo usaba disoluciones de este tipo, una parte de solución por nueve de disolvente y después seguía diluyéndolas hasta que había una parte de solución por noventa y nueve partes de disolvente. Cada una de las disoluciones era añadida sucesivamente a los basófilos, que seguidamente eran contados bajo el microscopio.

Para sorpresa de Jacques y de todos los demás, descubrieron que estaban registrando efectos de inhibición en la absorción del tinte de hasta el 66%, incluso con disoluciones tan diluídas como una parte en 10 elevado a 60.

En experimentos posteriores con disoluciones aún mucho más diluídas, de hasta una parte en 10 elevado a 120, donde prácticamente no había ninguna posibilidad de que quedara ni una sola molécula de IgE, los basófilos seguían viéndose afectados.

Pero el fenómeno más inesperado estaba aún por llegar. Aunque la potencia de los anti-IgE llegaba a su punto máximo en concentraciones de una parte en 1000 ( la tercera disolución decimal ) y a partir de ahí iba decreciendo con cada dilución subsiguiente, como cabía esperar lógicamente, el experimento daba un giro de 180 grados en la novena dilución. El efecto del IgE altamente diluído empezaba a aumentar en ese punto y continuaba aumentando cuanto más se diluía (3). Como siempre había dicho la homeopatía, cuanto más débil sea la disolución, más poderoso es su efecto.

Benveniste unió sus fuerzas con cinco laboratorios diferentes de cuatro países ( Francia, Israel, Italia y Canadá ) y todos ellos fueron capaces de replicar sus resultados.

Entonces los trece científicos publicaron conjuntamente los resultados de su colaboración de cuatro años en la edición de 1988 de la prestigiosa revista Nature, mostrando que si se diluyen soluciones de anticuerpos repetidamente hasta que ya no contengan ni una molécula del anticuerpo, seguían produciendo una respuesta en las células inmunes (4). Los autores concluyeron que en ciertas diluciones ya no quedaba ninguna de las moléculas originales y que: Información específica debe de haber sido transmitida durante el proceso de dilución / sucusión. El agua podría actuar como plantilla de la molécula, por ejemplo, por medio de una red infinita ligada por hidrógenos, o campos eléctricos y magnéticos… La naturaleza precisa de este fenómeno permanece inexplicada.

Para la prensa popular Benveniste había descubierto “la memoria del agua”, y en general se consideró que sus estudios validaban la homeopatía. Benveniste mismo se dio cuenta de que sus resultados tenían repercusiones que estaban más allá de cualquier teoría de la medicina alternativa. Si el agua fuera capaz de imprimir y almacenar información de las moléculas, esto tendría un impacto en nuestra comprensión de las moléculas y de cómo se “hablan” unas a otras en nuestros cuerpos, pues las moléculas de las células humanas están, evidentemente, rodeadas de agua. En cualquier célula viva hay diez mil moléculas de agua por cada molécula de proteína.

La revista Nature también comprendió indudablemente las posibles repercusiones que tendría este descubrimiento en las leyes aceptadas de la bioquímica. El editor, John Maddox, había consentido en publicar el artículo, pero lo hizo después de dar un paso sin precedentes: al final del artículo añadió e siguiente editorial:

Reserva editorial: Los lectores de este artículo pueden compartir la incredulidad de los muchos árbitros que han comentado diversas versiones del mismo durante los últimos meses. La esencia del resultado es que una solución acuosa de un anticuerpo retiene su capacidad de evocar una respuesta biológica incluso cuando se diluye hasta tal punto que hay una probabilidad despreciable de que quede una sola molécula del anticuerpo en cualquier muestra. No hay una base física que explique tal actividad. Con la amable colaboración del profesor Benveniste, Nature ha dispuesto que investigadores independientes observen repeticiones de los experimentos. En breve se publicará un informe sobre dicha investigación.

En su propio editorial, Maddox también invitaba a los lectores a hacer agujeros en el estudio de Benveniste (5). Cuatro días después de la publicación, Maddox mismo llegó con lo que Benveniste describió como un “equipo de falsos científicos” compuesto por Walter Stewart, un conocido cazacharlatanes y James Randy, un mago profesional que tendía a ser convocado para denunciar trabajos científicos que obtenían sus resultados de manera fraudulenta. ¿Eran un mago, un periodista y un cazacharlatanes el mejor equipo posible para evaluar los sutiles cambios de la experimentación biológica?, se preguntó Benveniste.

Bajo su ojo escrutador, Elisabeth Davenas llevó a cabo cuatro experimentos, uno a ciegas, y según Benveniste todos ellos tuvieron éxito. Sin embargo, Maddox y su equipo negaron los resultados y decidieron cambiar el protocolo experimental llevando a cabo un proceso de codificación más exigente; Stewart insistió en llevar a cabo él mismo algunos de los experimentos y cambió parte de su diseño aunque, según dijo Benveniste, no tenía la formación necesaria para ejecutarlos.

Bajo su nuevo protocolo y en medio de una atmósfera cargada que implicaba que el equipo del INSERM estaba ocultando algo, se llevaron a cabo tres pruebas más que no funcionaron. En este punto Maddox y su equipo tenían lo que deseaban y se fueron rápidamente, pidiendo antes fotocopias de 1.500 de los informes de Benveniste.

Poco después de esta visita de cinco días, Nature publicó un informe titulado “Los experimentos de alta dilución son un engaño”. Decía que el laboratorio de Benveniste no había observado los protocolos científicos adecuados y descartaba los datos de apoyo de los demás laboratorios. Maddox expresó su sorpresa de que los estudios no funcionaran siempre, cuando esto es la norma en los experimentos biológicos… Ésta era una de las razones por las que Benveniste había llevado a cabo más de trescientos experimentos antes de publicar. Maddox tampoco tuvo en cuenta que el test de teñido es muy sensible y puede ser alterado por el menor cambio en las condiciones del experimento, hasta tal punto que a veces parte de la sangre del donante ni siquiera se verá afectada por altas concentraciones de anti-IgE. La revista también expresó su desazón ante el hecho de que dos de los laboratorios que colaboraban con Benveniste estuvieran siendo financiados por un fabricante de remedios homeopáticos. “La financiación por parte de la industria es práctica habitual en las investigaciones científicas”, respondió Benveniste. ¿Estaban indicando que los resultados habían sido alterados para agradar a los patrocinadores?

Benveniste devolvió el ataque apelando a la ecuanimidad científica: Las cazas de brujas o las persecuciones tipo McCarthy matarán la ciencia. La ciencia solo florece en libertad…El único modo de dirimir resultados contradictorios es repetirlos. Es posible que todos estemos equivocados de buena fe. Esto no es un crimen, sino una práctica habitual en ciencia. (6)

Los resultados publicados por Nature tuvieron un efecto devastador en la reputación de Benveniste y en su posición en el INSERM. Un consejo científico de esta institución censuró su trabajo, realizando declaraciones casi unánimes de que debería haber realizado otros experimentos “antes de afirmar que ciertos fenómenos han escapado a 200 años de investigaciones químicas (7)”. El INSERM se negó a escuchar las objeciones de Benveniste respecto a la calidad de la investigación de Nature y le impidió continuar su trabajo. Circularon rumores de desequilibrio mental y fraude. Llovieron cartas a Nature y otras publicaciones diciendo que su trabajo era “ciencia dudosa”, “un engaño cruel” y “pseudociencia”.

A Benveniste se le dieron varias oportunidades de abandonar grácilmente su trabajo y ninguna razón profesional para seguir realizándolo. Si defendía su trabajo original sin duda estaba abocado a destruir la carrera que tanto tiempo llevaba construyendo. Benveniste había llegado a la posición más alta posible en el INSERM y no deseaba ser director. Nunca había ambicionado una carrera, sólo quería seguir adelante con su investigación. Había descubierto pruebas que demolían todo lo que les habían enseñado a creer sobre la comunicación celular, y ahora ya no era posible volver atrás. Decía que sus experimentos eran como mirar debajo de las faldas de la naturaleza. Benveniste abandonó el INSERM y buscó apoyo de fuentes privadas como DigiBio, que permitieron que él y Didier Guillonnet, un hábil ingeniero de la Escuela Central de París que se le unió en 1977, siguieran adelante con el trabajo. Después del fiasco de Nature pasaron a la “biología digital”, un descubrimiento que no lograron en un único momento de inspiración sino tras ocho años de seguir la senda lógica de una experimentación cauta (9).

Los estudios de la memoria del agua llevaron a Benveniste a examinar cómo se comunican las moléculas dentro de una célula viva. La teoría habitual, denominada Relación Cuantitativa Estructura-Actividad (QSAR), dice que dos moléculas que se combinan estructuralmente intercambian información química específica cuando chocan una con otra. Es algo parecido a una llave que encuentra su cerradura. Los biólogos aún se adhieren a las nociones mecanicistas cartesianas de que sólo puede haber reacción si existe contacto. Aunque aceptan la existencia de la fuerza de la gravedad rechazan cualquier otra noción de acción a distancia.

Si estas ocurrencias se deben a la casualidad existe muy poca esperanza estadística de que ocurran cuando tenemos en cuenta cómo es el universo de la célula. En la célula media, que contiene una molécula de proteína por cada diez mil moléculas de agua, las moléculas rebotan por la célula como un puñado de pelotas de tenis flotando en una piscina. El problema central de la teoría actual es que depende demasiado de la casualidad y también requiere bastante tiempo. No puede explicar la velocidad real de algunos procesos biológicos como la ira, la alegría, la tristeza o el miedo. Pero, en cambio, si cada molécula individual tiene su propia frecuencia característica, su receptor o molécula con el espectro de rasgos adecuado se sintonizará con su frecuencia, del mismo modo que sintonizas la radio para captar una estación específica, aunque esté muy alejada. Algo parecido ocurre cuando un diapasón hace que otro diapasón oscile a la misma frecuencia. Ambos entran en resonancia: la vibración de un cuerpo es reforzada por otro cuerpo que vibra a la misma frecuencia o cerca de ella. A medida que estas dos moléculas resuenen en la misma longitud de onda, empezarán a resonar con las siguientes moléculas de la reacción bioquímica, creando así, en palabras de Benveniste, una “cascada” de impulsos electromagnéticos que viajan a la velocidad de la luz. Esto explica mejor que la colisión accidental cómo se empieza una reacción bioquímica en cadena prácticamente instantánea. También es una extensión lógica de los trabajos de Fritz Popp. Si los fotones corporales excitan moléculas en todo el espectro de frecuencias electromagnéticas, es lógico que tengan su propia frecuencia característica.

Los experimentos de Benveniste demostraron de manera decisiva que las células no dependen de colisiones casuales, sinó de señales electromagnéticas creadas por ondas electromagnéticas de baja frecuencia ( menos de 20 kHz ). Las frecuencias elecromagnéticas que Benveniste ha estudiado corresponden a frecuencias de radio, aunque no emiten ningún sonido que podamos detectar. Todos los sonidos de nuestro planeta ( el agua en un arroyo, el rugido de un trueno, un disparo, el piar de un pájaro,…) ocurren a baja frecuencia, entre 20 htz y 20 khtz, el rango de audición del oído humano.

Según la teoría de Benveniste, dos moléculas se sintonizan una con otra, incluso a larga distancia, y resuenan en la misma frecuencia. Entonces las dos moléculas resonantes crearán otra frecuencia, que resonará con la siguiente molécula o grupos de moléculas en el paso siguiente de la reacción biológica. Según Benveniste esto explica por qué pequeños cambios en una molécula ( el cambio de un péptido, por ejemplo ) tendrán un efecto radical en lo que esa molécula haga.

Esto no es tan improbable, considerando lo que ya sabemos respecto a cómo vibran las moléculas. Tanto las moléculas concretas como los vínculos intermoleculares emiten ciertas frecuencias específicas que pueden ser detectadas a miles de millones de años luz de distancia mediante los más sensibles telescopios modernos. Estas frecuencias han sido aceptadas por los físicos desde hace mucho tiempo, pero nadie en la comunidad biológica, aparte de Fritz Albert Popp y sus predecesores, se ha detenido a considerar si tienen algún propósito.

Antes de Benveniste otros como Robert O. Becker y Cyril Smith, llevaron a cabo abundantes experimentos con las frecuencias electromagnéticas de los seres vivos. La contribución de Benveniste fue demostrar que las moléculas y átomos tienen sus frecuencias únicas usando la tecnología moderna tanto para registrarlas como para usar esa misma grabación en la comunicación celular.

A partir de 1991 Benveniste demostró que es posible transferir señales moleculares específicas simplemente usando un amplificador y ondas electromagnéticas. Cuatro años después fue capaz de registrar y reproducir dichas señales usando un ordenador multimedia. A lo largo de miles de experimentos Benveniste y Guillonnet registraron la actividad de la molécula en un ordenador y reprodujeron la señal para un sistema biológico generalmente sensible a esa sustancia. En todos los casos el sistema biológico fue engañado: creyó que estaba interactuando con la sustancia misma y actuó consecuentemente, iniciando la reacción biológica en cadena tal como habría hecho en presencia de la molécula genuína (10). Otros estudios mostraron que el equipo de Benveniste podía borrar estas señales y detener la actividad celular mediante un campo magnético alternante, trabajo que llevaron a cabo en colaboración con el Centro Nacional de Investigación Científica de Medudon, en Francia. La conclusión inevitable es que, como Fritz Albert Popp teorizó, las moléculas se hablan unas a otras mediante frecuencias oscilantes.

El equipo DigiBio puso a prueba la biología digital en cinco tipos de estudios: activación basofílica, activación neutrofílica, pruebas de la piel, actividad del oxígeno y, más recientemente, coagulación del plasma. Como la sangre misma, el plasma, el líquido amarillento de la sangre que transporta las proteínas y los productos de desecho, se coagula. Para poner bajo control dicha habilidad, debes empezar por retirar el calcio del plasma atrapándolo químicamente. Si a continuación le añades agua con calcio, el plasma se coagulará. Añadiendo un medicamento típicamente anticoagulante evitaremos que se coagule, incluso en presencia del calcio.

En su estudio más reciente, Benveniste tomó un tubo de ensayo de este plasma sin calcio y le añadió agua que contenía calcio expuesto al “sonido” ( frecuencia electromagnética digitalizada ) del anticoagulante. Lo mismo que en otros de sus experimentos, la frecuencia característica del anticoagulante funciona como si las propias moléculas del anticoagulante estuvieran allí: en su presencia, la sangre es más reacia a coagular de lo normal.

El agua se encuentra entre las sustancias más misteriosas porque, siendo un compuesto formado por dos gases, es líquida a temperatura y presiones normales. En sus estudios, Del Giudice y Preparata han demostrado matemáticamente que, cuando están muy apretados, los átomos y moléculas exhiben una conducta colectiva, formando lo que han denominado “dominios coherentes”. Están especialmente interesados en este fenómeno tal como ocurre en el agua. En un informe publicado en Physical Review Letters, Preparata y Del Giudice demostraron que las moléculas de agua crean dominios coherentes, de manera parecida a un rayo láser. La luz se compone normalmente de fotones de muchas longitudes de onda, como los colores del arco iris, pero los fotones de un rayo láser tienen un alto grado de coherencia, como si formaran una única onda coherente, un solo color intenso (13). Estas moléculas de agua de longitudes de onda singulares parecen ser “informadas” en presencia de otras moléculas, es decir, tienden a polarizarse en torno a cualquier molécula cargada, almacenando y transportando su frecuencia para que pueda ser leída a distancia. Esto significaría que el agua es como una grabadora, que imprime y transporta la información tanto si la molécula original sigue estando allí como si no. Sacudir los recipientes, como se hace en homeopatía, parece ser un medio de acelerar este proceso (14).

El agua es tan vital para la transmisión de energía e información que los trabajos de Benveniste demuestran que las señales moleculares no pueden ser transmitidas por el cuerpo a menos que lo hagas en un medio acuático (15). En Japón, un físico llamado Kunio Yasue, del Instituto de Investigación para la Información y la Ciencia de la Notre Dame Seishin University en Okayama, también descubrió que las moléculas de agua desempeñan cierto papel a la hora de organizar la energía discordante en fotones coherentes: un proceso llamado “superradiación” (16).

Esto sugiere que el agua, como medio natural de las células, actúa como conductor esencial de la frecuencia característica de la molécula en todos los procesos biológicos y que las moléculas de agua se organizan para formar un patrón sobre el que puede imprimirse la información de la onda. Si Benveniste está en lo cierto, el agua no sólo envía la señal, sino que la amplifica.

El aspecto más importante de la innovación científica no es necesariamente el descubrimiento original, sino la réplica del trabajo. Sólo la réplica de los datos iniciales legitima una investigación y convence a la comunidad científica ortodoxa de que podrías tener algo entre manos. A pesar de la mofa casi universal de los resultados de Benveniste, empezaron a realizarse investigaciones reputadas en otras partes. En 1992, FASEB ( Federación de Sociedades Americanas para la Biología Experimental ) celebró un simposio organizado por la Sociedad Internacional de Bioelectricidad para examinar las interacciones de los campos electromagnéticos con los sistemas biológicos (17). Muchos otros científicos han replicado los experimentos de alta dilución (18), y algunos han repetido y confirmado los experimentos que usan información digitalizada para la comunicación molecular (19). Los últimos estudios de Benveniste fueron replicados dieciocho veces en un laboratorio independiente en Lyon, Francia, y en otros tres centros independientes.

Varios años después del episodio con la revista Nature relativo a la memoria del agua, había equipos de científicos que aún trataban de probar que Benveniste se equivocaba. La profesora Madelene Ennis, de la Queen’s University de Belfast, convocó un gran grupo de investigadores europeos con la esperanza de mostrar, de una vez por todas, que la homeopatía y la memoria del agua eran una completa estupidez. Un consorcio de cuatro laboratorios independientes de Italia, Francia, Bélgica y Holanda, dirigido por el profesor M. Roberfroid, de la Universidad Católica de Lovaina, en Bruselas, llevó a cabo una variante del experimento original de Benveniste con la degranulación basófila. El experimento fue impecable. Ninguno de los investigadores sabía cuál era la solución homeopática y cuál agua pura. Incluso las soluciones fueron preparadas por laboratorios que no tenían nada que ver con el estudio. Los resultados fueron codificados, decodificados y tabulados por un investigador independiente, también desconectado del estudio.

Finalmente, tres de los cuatro laboratorios obtuvieron resultados estadísticamente significativos con las preparaciones homeopáticas. La profesora Ennis todavía no se creía dichos resultados y los atribuyó a un error humano. Para eliminar posibles despistes humanos, aplicó un protocolo que contaba los números automáticamente. Los resultados automatizados seguían mostrando lo mismo. Las altas diluciones del ingrediente activo funcionaban, tanto si el ingrediente activo estaba presente como si el agua se hallaba tan diluída que no quedaba nada de la sustancia original. Ennis se vió obligada a ceder:

“Los resultados me obligan a suspender mi excepticismo y empezar a buscar explicaciones racionales a nuestros descubrimientos” (20).

Ésta era la última posibilidad para Benveniste. Si los resultados de Ennis hubieran sido negativos, se habrían publicado en Nature , enviando su trabajo a la basura para siempre. Pero, como concordaron con los suyos, fueron publicados en un periódico poco conocido y unos cuantos años después, garantizando así que nadie pudiera tomar nota.

Además de los resultados de Ennis, todos los estudios científicos de la homeopatía prestaban apoyo a los descubrimientos de Benveniste. Pruebas de excelente calidad, doblemente ciegas y contrastadas con placebos, demostraron que la homeopatía funciona para, entre muchas otras dolencias, el asma (21), la diarrea (22), las infecciones del tracto respiratorio superior en niños (23), e incluso las enfermedades de corazón (24). De 105 pruebas llevadas a cabo con homeopatía, al menos 81 ofrecieron resultados positivos. Las más incontestables fueron llevadas a cabo en Glasgow por el doctor David Reilly, cuyos estudios doblemente ciegos y con controles placebo, con todas las comprobaciones y equilibrios de un estudio científico prístino (25), mostraron que la homeopatía funciona para el asma. A pesar del diseño científico de la prueba, un editorial de The Lancet , recordando la respuesta de Nature a los pimeros descubrimientos de Benveniste, accedió a publicar los resultados pero se negó a aceptarlos: “Qué podría ser más absurdo que la noción de que una sustancia es terapéuticamente activa cuando está tan diluída que es poco probable que el paciente reciba una sola molécula de ella? Sí, el principio de dilución homeopático es absurdo, de modo que el motivo de su eficacia terapéutica debe de estar en alguna otra parte” (26)

Cuando leyó sobre el debate que se estaba desarrollando de The Lancet respecto a los estudios de Reilly, Benveniste no pudo resistirse a responder: “Esto nos recuerda inexorablemente la contribución maravillosamente autosuficiente de un académico francés del siglo XIX al encendido debate sobre la existencia de meteoritos, que animó a la comunidad científica de su tiempo: “Las piedras no caen del cielo porque en el cielo no hay piedras”. “ (27)


Benveniste estaba tan cansado de que otros laboratorios fracasaran ocasionalmente en sus intentos de replicar sus experimentos que hizo que Guillonnet le construyera un robot. El robot era poco más que una caja con un brazo que se movía en tres direcciones, y podía hacerlo todo menos la medición inicial. Lo único que uno tenía que hacer era facilitarle los ingredientes y unos tubos de plástico, presionar los botones y marcharse. El robot tomaba el agua que contenía calcio, la ponía en un alambique , reproducía la señal sonora de la heparina ( anticoagulante ) durante cinco minutos para que el agua quedara “informada”, después mezclaba el agua informada en un tubo de ensayo con plasma, ponía la mezcla en un aparato de medir, leía los resultados y los ofrecía a quien estuviera llevando a cabo la investigación. Benveniste y su equipo hicieron cientos de experimentos con ayuda de este robot, pero la idea fundamental era distribuir estos aparatos a otros laboratorios. De este modo, tanto los demás centros como el equipo de Clamart podían estar seguros de que el experimento estaba estandarizado universalmente, que el protocolo era idéntico y se llevaba a cabo correctamente.

Mientras trabajaba con su robot, Benveniste descubrió a gran escala el mismo fenómeno que Popp había contemplado en el laboratorio con sus pulgas de agua: pruebas evidentes de que las ondas electromagnéticas de los seres vivos tienen un efecto sobre su entorno. Cuando Benveniste consiguió que su robot estuviera operativo, descubrió que generalmente funcionaba bien, pero con ciertas excepciones. Dichas excepciones coincidían con los días en que una mujer concreta realizaba los experimentos. Lo mismo estaba ocurriendo en Lyon pero con un hombre. El método científico de la mujer era impecable y seguía el protocolo al pie de la letra. La mujer misma, doctora y bióloga, era una trabajadora experta y meticulosa. Sin embargo no conseguía los resultados en ninguna ocasión. Después de llevar a cabo estos estudios durante seis meses, sólo quedaba una conclusión posible: algo en su presencia misma impedía el resultado positivo. Para Jacques era vital llegar al núcleo del problema. Los efectos biológicos no tienen nada de sutil. Cambia la estructura o la forma de una célula aunque sólo sea ligeramente y alterarás completamente su capacidad de encajarse con las células receptoras. Sí o no, éxito o fracaso. Un medicamento funciona o no funciona. En este caso, algo de la mujer en cuestión estaba bloqueando la comunicación celular en los experimentos que llevaba a cabo.

Benveniste sospechaba que la mujer debía de estar emitiendo algún tipo de ondas que bloqueaban las señales. Desarrolló un medio de medición y pronto descubrió que la mujer emitía campos electromagnéticos que interferían con las señales de comunicación del experimento. Como las sustancias carcinógenas de Popp, ella alteraba las frecuencias. Esto parecía increíble, algo más propio del ámbito de la brujería que de la ciencia, pensó Benveniste. Seguidamente hizo que la mujer sostuviera en la mano un tubo de gránulos homeopáticos durante cinco minutos, y después examinó el tubo con sus aparatos. Toda actividad, toda señal molecular, había sido borrada. (28)

Benveniste era un teórico; ni siquiera era físico. Había entrado accidentalmente en el mundo del electromagnetismo y ahora se encontraba experimentando en un territorio completamente extraño para él: la memoria del agua y la capacidad molecular de vibrar a frecuencias muy altas o muy bajas. Éstos eran los dos misterios que no llegaba a resolver. Lo único que podía hacer era seguir trabajando donde se sentía más cómodo ( en sus experimentos de laboratorio ), mostrando que estos efectos eran reales. Pero había una cosa que no tenía clara. Por algún motivo que ignoraba, estas señales también parecían ser enviadas fuera del cuerpo y de algún modo estaban siendo recibidas y escuchadas.

Para las referencias bibliográficas ( de 2 a 28 ), consultar páginas 307 a 309 del libro “El Campo” de Lynne McTaggart.

jueves, 15 de diciembre de 2011

El 12,8% de la sociedad conoce la homeopatía por un profesional sanitario

El 61 por ciento de la población general conoce ya la homeopatía, y el 12,8 por ciento ha llegado a descubrirla a través de un profesional sanitario. Es uno de los principales resultados del primer estudio sobre conocimiento de esta terapia complementaria.
Aunque la principal vía para conocer la homeopatía sigue siendo la familia o los amigos (en el 53 por ciento de los casos de personas que la conocen), el 21 por ciento supo de su existencia a través de un profesional de la salud, lo que supone que el 12,8 por ciento de la población general sabe de la homeopatía por un profesional sanitario. Así lo revela el I Estudio sobre Conocimiento y Uso de la Homeopatía, un sondeo on-line sobre una muestra de 3.344 personas mayores de 18 años realizado por Laboratorios Boiron.

El mayor grupo en esta difusión es el de los médicos homeópatas, seguido de los farmacéuticos. El tercer grupo es el de los médicos del sistema público: 2,4 por ciento de la población general descubre la homeopatía a través de ellos, un porcentaje que varía por autonomías (llega al 8 por ciento en La Rioja y al 7 en Murcia, frente al 1 por ciento en País Vasco). "Los médicos que tratamos con pacientes y prescribimos este tipo de productos tenemos evidencia empírica de que funcionan", ha dicho Roberto Pelta, adjunto de Alergología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid y médico homeópata. "Muchos médicos de primaria y pediatras ya lo integran en su consulta pública, porque muchas veces los productos homeopáticos cubren lagunas terapéuticas como el cólico del lactante".

Otro dato curioso es que el 74 por ciento de los encuestados han manifestado que desearían que su médico les asesorase sobre tratamientos homeopáticos. "Lo ideal sería que se financiase el tratamiento homeopático en el SNS, para normalizar su uso", defiende Pelta. Sin embargo, no confía en que tal financiación sea posible en las circunstancias actuales. En cualquier caso, "en los cursos que impartimos, vemos cada vez más especialistas interesados en la cuestión". El problema es que "muchos médicos no conocen la homeopatía o, como en la población general, creen hacerlo y no tienen claro lo que es. Cuando se les informa correctamente se sorprenden favorablemente y abren la puerta a prescribirla". Según sus cálculos, unos 4.500 médicos del Sistema Nacional de Salud ya la conocen y la prescriben.

Gualberto Díaz, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y director médico de Laboratorios Boiron, ha destacado que en Francia ya hay estudios farmacoeconómicos que han analizado la relación coste-efectividad en bronquiolitis del lactante, ansiedad, insomnio, etc., que allanaron el camino para la financiación. En España, se está preparando un estudio sobre otitis serosa en el Hospital de Río Tinto.

Usuarios satisfechos

El 82 por ciento de los que la han utilizado se muestran satisfechos con sus resultados y la mayoría está dispuesta a recomendarla. Un 33 por ciento de la población ya ha usado alguna vez estos tratamientos, y un 27 lo hace de forma ocasional o habitual. De entre quienes la conocen, el 45 por ciento la utiliza ocasionalmente, y un 19 por ciento la consume de forma regular. Entre los que la conocen se percibe como segura y apta para todo tipo de pacientes (incluidos embarazadas y niños).

Navarra, Aragón, Cataluña, País Vasco y Murcia son las comunidades que más utilizan los productos. Por el contrario, los gallegos y cántabros son los que menos recurren a esta alternativa. "Hay que desterrar la imagen de que la homeopatía sólo es útil en crónicos, porque también es efectiva en adultos", ha dicho Pelta.En general, las mujeres destacan por tener mayor conocimiento de esta terapéutica que los hombres, y las principales usuarias tienen entre 30 y 50.

En general, los consumidores, según la encuesta, lo hacen fundamentalmente para combatir síntomas específicos, y sobre todo gripes, resfriados, tos y dolores de garganta. También son numerosos los que confían en la homeopatía para ansiedad, estrés o insomnio, o para aliviar síntomas alérgicos.