viernes, 5 de abril de 2013

Dolor de espalda .


ESSENTIALS OF HOMOEOPATHIC THERAPEUTICS.
Pr Willis Alonzo Dewey.
Presentado por el Dr Robert Séror en www.homeoint.org

P.: ¿Cómo es el dolor de espalda de Aesculus?
R.: Dolor de espalda durante el embarazo, el dolor está en las sincondrosis sacro-ilíacas, y que parte de la espalda hacia fuera, obligándo a la paciente a sentarse.


P.: ¿Cómo es el dolor de espalda de Calcarea fluorica?
R.: Dolor de espalda que simula irritación espinal, dolor en la parte baja de la espalda con una plenitud o dolor quemante.
Lumbago peor al comenzar a moverse, y se alivia con el movimiento continuo.


P.: ¿Qué síntomas tiene Kalium phosphoricum en la espalda?
Hay cojera reumática de la espalda, lo que es peor después del descanso y apenas comenzando a moverse, están especialmente peor al levantarse de una posición sentada, parece que hay una tendencia paralítica.


P.: ¿Qué remedio tiene los mismos síntomas?
R.: Rhus tox.


P.: ¿Qué remedio es útil si hay rigidez en la región lumbar con una pérdida repentina de la energía o el intento de moverse?
R.: Sulphur.


P.: ¿Cómo es el dolor de espalda del ácido oxálico?
R.: Dolor agudo en la espalda que se extiende hacia los muslos, aliviados por el cambio de postura: la espalda se siente demasiado débil para soportar el cuerpo, los dolores se acrecientan cuando se piensa en ellos.


P.: ¿Qué síntomas tiene fósforo en la espalda que le son característicos?
R.: Intensos dolores ardientes en la columna entre los omóplatos, las espinas dorsales están muy sensibles.


P.: Dar las indicaciones de Rhus en el Lumbago.
R.: Dolor intenso al tratar de levantarse, dolores reumáticos en la espalda. El cuello lo tiene tieso de estar sentado trabajando en la misma posición, el lumbago es una condición que no puede ser aliviado por el movimiento, ahí se indica  Rhus.


P.: ¿Qué medicamentos tienen dolor de espalda peor al estar sentado?
R.: Cobalto, Zincum, Sepia, Cannabis indicus.


P.: ¿Cuándo se indica en Ledum en el dolor de espalda?
R.: Hay una rigidez de la parte posterior como después de permanecer un tiempo largo en la misma postura.


P.: ¿Qué medicamentos tienen dolores en la región lumbar obligando al paciente a levantarse y caminar?
R.: Staphisagria  Kali carbonicum


P.: ¿Qué medicamentos son útiles para los dolores reumáticos en la espalda que son peores por la mañana antes de levantarse?
R.: Petróleum  Ruta.


P.: ¿Qué medicamentos tienen una espalda rígida cuyo dolor agrava al comienzo de moverse?
R.: Anacardium Conium.


P.: ¿Cual es el remedio para una torcedura repentina tras ser agarrado por la espalda?
R.: Secale.


P.: ¿Qué remedio tiene el síntoma que el paciente no puede darse vuelta en la cama sin antes sentarse a causa de dolores reumáticos en la espalda?
R.: Nux vomica.


P.: ¿Cómo es el dolor de espalda de Nux?
R.: En la región lumbar, peor por la noche cuando está acostado en la cama, no se puede tumbar sin sentarse; lumbago.
   

martes, 26 de marzo de 2013

Caso Clínico: Fractura de Cadera


Una caída ocasional como consecuencia de un resbalón en la helada matutina de este invierno tan frío, llevó consigo que Sara, una paciente de 87 años se fracturara la cadera. La primera atención se la proporcionó el 061 en su ambulancia medicalizada, tras la inmovilización se procedió a su trasporte al hospital de referencia donde tras la verificación y comprobación radiológica se operó. La cirugía fue compleja, realizándose una hemiartroplastia. Pasados tres meses de la cirugía persistía el dolor y el callo de fractura no se correspodía al tiempo transcurrido, proponiéndole su médico traumatólogo una nueva cirugía que posiblemente implicaría una prótesis permanente en su cadera. En este estado acudió al médico homeópata, su idea era intentar librarse de una cirugía que no deseaba. Verificadas las pruebas de imagen y confirmados sus síntomas dolorosos a la movilización activa y pasiva se prescribió Calcárea phosphórica 30 CH, toma diaria de un gránulo y nueva valoración radiográfica en un mes. Al mes el callo de fractura se había iniciado y lo que se evidenciaba en la placa, también se percibía en la evolución del cuadro clínico de la paciente, que se encontraba mejor. El traumatólogo que vio la radiografía, indicó espera ante la evolución del cuadro. Siguió la paciente tomando el remedio tal y como se ha indicado y a los dos meses de iniciada la toma se verificó un callo bien consolidado, fue en ese momento cuando se retiró la férula y se inició la rehabilitación que en este caso precisó de tres meses para recuperar la masa muscular perdida.



Comentario al caso Clínico:

Al respecto de Calcárea phosphórica nos comenta Phatak: Afecta la NUTRICION de huesos y glándulas; los huesos se vuelven blandos, delgados y quebradizos; promueve la osificación de los huesos en fracturas de no unión. Vijnowsky apostilla: Siendo el principal constituyente óseo, su acción fundamental se manifiesta a nivel de los huesos. Formación muy lenta o tardía del callo óseo en los extremos óseos de las fracturas; ayuda a acelerar su formación, y puede prescribiese preventivamente desde el momento de la fractura. Exostosis, osteofitos, enfermedades oseas. Atendiendo por tanto a estos criterios, es posible que lo razonable hubiera sido tratar a Sara desde el comienzo de  la aparición de su patología con dicho remedio. Hoy día en todas las fracturas, del tipo que sean, para mí es un remedio indicado desde el primer momento, siempre lo hago del mismo modo: Prescribo Calcarea phosphórica 30 CH gránulos uno diario hasta la verificación por Rx del callo activo y consolidado.

lunes, 25 de febrero de 2013

Un estudio apunta a la homeopatía como terapia paliativa, segura y que va en aumento en pacientes con enfermedades raras


E.P.
24/02/2013 11:36




El estudio 'Uso racional de la medicina homeopática como terapia aplicada a enfermedades de baja prevalencia', del que es primer firmante Carlos Lerma, vocal de Fitoterapia y Homeopatía del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla y miembro del departamento de Farmacia y Tecnología Farmacéutica de la Universidad Hispalense, revela que la medicina homeopática se está mostrando como una terapia "paliativa y segura", a la par que es un "valor en claro aumento" entre pacientes que sufren enfermedades de baja prevalencia.
     Este trabajo, recogido por Europa Press, se ha presentado precisamente en la última sesión del VI Congreso Internacional de Medicamentos Huérfanos y Enfermedades Raras que ha acogido Sevilla. Su objetivo principal se ha centrado en conocer los aspectos relacionados con la homeopatía por parte de los pacientes afectados por enfermedades raras, entre ellos, "nivel de conocimientos, interés en su utilización, grado de confianza y canales de información".
     Para tal fin, se han llevado a cabo 200 encuestas dirigidas a afectados por patologías raras y sus familiares durante 2012, tanto en formato papel como online, abarcando unas 40 patologías distintas. Entre los principales resultados, sus autores destacan unos "elevados factores de conocimiento,eficacia e información" sobre la homeopatía, incluso apreciándose una "notable variabilidad en edad y formación de los encuestados".
     En cuanto a los canales de información utilizados para conocer estas terapias, el trabajo refiere que son principalmente "no sanitarios" y que la información a su médico sobre estos tratamientos "es baja". Pese a ello, refiere en sus conclusiones que la demanda de homeopatía por estos pacientes "es un valor en claro aumento", por lo que entiende que "se debe promover la educación sanitaria y mejorar la comunicación con el paciente y los médicos".
   Para sus investigadores, ello podría "mejorar la problemática de estos pacientes" a la hora de encontrar tratamientos que, en muchos casos, "no existen, son caros, poco accesibles, etcétera. Con todo, este trabajo recoge entre sus conclusiones que la medicina homeopática "se muestra como terapia paliativa y segura".
HOMEOPATÍA, SEGUNDO MÉTODO TERAPÉUTICO MÁS USADO A NIVEL MUNDIAL
   De hecho, los autores de este trabajo al que ha tenido acceso Europa Press detallan que la misma OMS ya refiere que la homeopatía es "el segundo sistema terapéutico utilizado internacionalmente", hasta el punto de que se practica "en más de 80 países", es usado por "unos 100.000 médicos" y por el que son tratados "unos 300 millones de pacientes" en el mundo.
   En Europa, el 30 por ciento de los habitantes utiliza la homeopatía, moviendo el 2 por ciento de la industria del medicamento. "Estas cifras se encuentran en alza, a medida que la población y el colectivo médico se van identificando con las peculiaridades de este sistema terapéutico", agregan.
   En España, el 45 por ciento de la población conoce y utiliza ocasionalmente la homeopatía, estando el 82 por ciento de los usuarios "muy satisfecho". De hecho, 15.000 farmacias dispensan ya medicamentos homeopáticos y más de 10.000 médicos lo prescriben habitualmente. Por otra parte, unos 4.000 médicos del SNS se han mostrado ya "interesados" por estos medicamentos.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Quien es Joe Dispenza


 Esta es una entrevfista s Joe Dispenza...

QUIEN ES JOE DISPENZA

Hace algo más de veinte años, Joe Dispenza fue arrollado por un todoterreno cuando participaba en un triatlón. El diagnóstico de los cuatro cirujanos que consultó coincidía, tenía que operarse
inmediatamente, debían implantarle barras de Harrington (de 20 a 30 centímetros desde la base del cuello hasta la base de la columna), ya que la tomografía demostraba que la médula estaba lesionada y que podría quedarse paralizado en cualquier momento. 

Dispenza, que era quiropráctico, sabía muy bien lo que eso significaba: una discapacidad permanente y, muy probablemente, con un dolor constante. Su decisión fue arriesgada: intentaría ayudar a su cuerpo a que se recuperara de manera natural, conocía bien todo lo concerniente a huesos y músculos e ideó un plan de acción que incluía autohipnosis, meditación, una dieta que ayudara a sus huesos a regenerarse y ciertos ejercicios en el agua. Se recuperó totalmente en un tiempo récord y decidió ahondar en el tema. 

Durante ocho años, estudió las remisiones espontáneas de enfermedades y le sorprendieron tanto los resultados que decidió volver a la universidad para intentar explicar científicamente lo que había descubierto: el poder de nuestro cerebro como director ejecutivo del cuerpo.

Joe Dispenza estudió Bioquímica en la Universidad Rutgers de New Brunswickle,en Nueva Jersey; obtuvo el doctorado en Quiropráctica en la Life University de Atlanta, donde se licenció magna cum laude y recibió el premio Clinical Proficiency Citation por la extraordinaria calidad de su relación con los pacientes. Miembro de la International Chiropractic Honor Society, ha cursado estudios de posgrado en neurología, neurofisiología, función cerebral, biología celular, genética, memorización, química cerebral, envejecimiento y longevidad. 

Desde 1997 ha dado conferencias ante más de diez mil personas en 17 países de los cinco continentes. A finales de mayo hablará en Madrid y Barcelona coincidiendo con la edición española de su libro Desarrolla tu cerebro.

¿Cómo empezó a interesarse por el cerebro?

He entrevistado a cientos de personas que han sido diagnosticadas con enfermedades –tumores malignos y benignos, enfermedades cardiacas, diabetes, alteraciones respiratorias, hipertensión arterial, colesterol alto, dolores musculoesqueléticos, raras alteraciones genéticas para las que la ciencia médica no tiene solución…–, pero cuyo cuerpo se ha regenerado por sí solo sin la ayuda de una intervención médica convencional, como la cirugía o los fármacos.

¿Milagro?

Observé que una de las causas principales de esas remisiones espontáneas era que habían cambiado su forma de pensar, así que volví a la universidad e hice la carrera de neurociencias para poder explicar qué es lo que ocurría. Cuando afirmo que nuestros pensamientos se convierten literalmente en materia, me baso en la más pura vanguardia científica. Básicamente, esos individuos cambiaron la arquitectura neurológica de su cerebro.

Estimulante curiosidad la suya.

Todas esas personas que tenían una remisión espontánea compartían cuatro cualidades específicas. Lo primero es que todas aceptaron, creyeron y entendieron que había una inteligencia superior dentro de ellos, da igual si la calificaban de divina, espiritual o subconsciente. Lo segundo es que todas aceptaron que fueron sus propios pensamientos y sus propias reacciones las que crearon su enfermedad, y puedo hablar y citar estudios sobre cualquiera de estos temas durante media hora. Hay un floreciente campo científico llamado psiconeuroinmunología que demuestra la conexión existente entre la mente y el cuerpo.

Le creo, pero avancemos en sus conclusiones.

La tercera característica común es que cada persona decidió reinventarse a sí misma para llegar a ser otro, y los estudios actuales en neurociencias muestran que esto es totalmente posible. Por último, tenían en común que durante el periodo en que intentaban meditar o imaginar en qué querían convertirse, hubo tiempos largos en que perdieron la noción del tiempo y el espacio.

¿Y eso qué significa?

El lóbulo frontal representa un 40% ciento de la totalidad del cerebro, y cuando estamos de verdad concentrados o focalizados, el lóbulo frontal actúa como un control de volumen. Como tiene conexiones con todas las demás partes del cerebro, puedo rebajar el volumen del tiempo y del espacio. En otras palabras, los circuitos que tienen que ver con mover tu cuerpo, sentirlo, percibir lo que hay fuera y percibir el tiempo pasan a un segundo plano, y el pensamiento se convierte en la experiencia en sí, es más real que cualquier otra cosa. De este modo el lóbulo frontal elimina todo lo
que no es prioritario para focalizarse en un único pensamiento, y es en ese momento en que el cerebro rehace su cableado.

¿En qué se traduce?

Aquello en lo que pensamos y en lo que concentramos nuestra atención con más frecuencia es lo que nos define a escala neurológica.

Un reciente estudio demuestra que las grandes ideas surgen cuando uno está relajado, pensando en otras cosas.

Entre la intención y el rendirse. Antes se creía que la parte derecha del cerebro es la parte emocional o sentimental, el lado creativo, y la izquierda, la racional o lógica. Pero de hecho, el lado derecho del cerebro es el responsable de procesar la novedad cognitiva, las nuevas ideas que, cuando ya están memorizadas, cuando se convierten en familiares, pasan al lado izquierdo del cerebro. Es lo que conocemos como rutina cognitiva.

¿Cambiar las marchas del coche?

Todas esas cosas que hacemos sin pensar, sí. Esa es la razón de que cuando un neófito escucha música la oiga con el lado derecho del cerebro, pero un músico profesional lo haga con el izquierdo. Esto significa que tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas y recordarlas, es la manera que tiene la evolución de hacer conocido lo desconocido. Podemos cambiar nuestra mentalidad. Al crear nuevos cableados y fortalecerlos con nuestro pensamiento, dándoles prioridad, los que no utilizamos tienden a desaparecer.

Usted habla de inteligencia espiritual, ¿qué es eso, cómo lo explica desde un punto de vista científico?

No hay nada místico en ello. Se trata de la misma inteligencia que organiza y regula todas las funciones corporales. Esta fuerza hace que nuestro corazón lata ininterrumpidamente unas cien mil veces cada día sin que nosotros pensemos siquiera en ello, y se encarga de las sesenta y siete
funciones del hígado, aunque la mayoría de la gente ni siquiera sabe que ese órgano realiza tantas tareas. Esta inteligencia sabe cómo mantener el orden entre las células, los tejidos, los órganos y los sistemas corporales, porque ha sido ella quien ha creado el cuerpo a partir de dos células individuales.

¿El poder que da origen al cuerpo es el poder que lo mantiene y lo sana?

El cerebro no puede cambiar el cerebro porque es sólo un órgano, y la mente no puede cambiar el cerebro porque es un producto del cerebro. Así que tiene que existir algo que está operando en el cerebro para que cambie la mentalidad.

¿Cómo define ese algo?

Ja, ja, ja, esa es una pregunta muy filosófica, dos botellas de vino y quizá cuatro horas, porque se trata de la búsqueda del ser. Pero por el momento es curiosamente la ciencia la que nos permite explicar que efectivamente tenemos control sobre nuestra mente y nuestro cerebro, es decir, que no somos un efecto de nuestros procesos biológicos sino una causa.
Básicamente, más allá de mis estudios sobre las remisiones espontáneas de enfermedades, lo que intento transmitirle es que nuestros pensamientos provocan reacciones químicas que nos llevan a la adicción de comportamientos y sensaciones y que cuando aprendemos cómo se crean esos malos hábitos, no sólo podemos romperlos, sino también reprogramar y desarrollar nuestro cerebro para
que aparezcan en nuestra vida comportamientos nuevos.

¿Y la predestinación genética?

La investigación científica de vanguardia está mostrando que la genética tiene la misma plasticidad que el cerebro. Los genes son como interruptores, y es el estado químico en que vivimos el que hace que algunos estén encendidos y otros apagados. Se ha realizado un estudio muy interesante en Japón con enfermos dependientes de la insulina tipo dos que mostraba cómo los enfermos sometidos a programas de comedia normalizaban su nivel de azúcar en sangre sin necesidad de insulina. Veinticuatro genes activados sólo por el hecho de reírse. Los genes son igual de plásticos que nuestro tejido neuronal.

¿Cada vez que pensamos fabricamos sustancias químicas?

Así es, y estas sustancias a su vez son señales que nos permiten sentir exactamente cómo estábamos pensando. Así que si tienes un pensamiento de infelicidad, al cabo de unos segundos te sientes infeliz. El problema es que en el momento en que empezamos a sentir de la manera en que
pensamos, empezamos a pensar de la manera en que nos sentimos, y eso produce aún más química.

Un círculo vicioso.

Sí, y así se crea lo que llamamos el estado de ser. La repetición de estas señales hace que algunos genes estén activados y otros apagados. Memorizamos este estado como nuestra personalidad, así que la persona dice: “Soy una persona infeliz, negativa, o llena de culpa”, pero en realidad lo único que ha hecho es memorizar su continuidad química y definirse como tal. Nuestro organismo se acostumbra al nivel de sustancias químicas que circulan por nuestro torrente sanguíneo, rodean nuestras células o inundan nuestro cerebro. Cualquier perturbación en la composición química constante, regular y confortable de nuestro cuerpo dará como resultado un malestar.

Estamos enganchados a nuestra química interna.

Sí, haremos prácticamente todo lo que esté en nuestra mano, tanto consciente como inconscientemente y a partir de lo que sentimos, para restaurar nuestro equilibrio químico acostumbrado. Es cuando el cuerpo ya manda sobre la mente.

¿Propone cambiar la química cerebral con nuestro pensamiento?

Es una parte de mi trabajo, no se trata sólo de cambiar la química cerebral, también los circuitos cerebrales, el cableado. Si podemos forzar al cerebro a pensar con otros patrones o secuencias, estamos creando una nueva mente. El principio de la neurociencia es que si las células neuronales se activan conjuntamente, se entrelazan creando una conexión más permanente. Una persona ante una situación, por nueva que sea, recurre a esa conexión, es decir, repite el mismo pensamiento una y otra vez y da las mismas respuestas, su cerebro no cambia, vive con la misma mente cada día.

¿Cómo interrumpir el ciclo?

A través del proceso de conocimiento y de la experiencia podemos cambiar el cerebro. Es buena idea examinar constantemente qué podemos cambiar dentro de nosotros. Si cada mañana nos planteáramos cuál es la mejor idea que podemos tener de nosotros mismos, tendríamos otro tipo de
mundo.

¿Qué preguntas debemos hacernos para sentir de otra manera?

La mayoría de las personas cree que las emociones son reales. Las emociones y los sentimientos son el producto final, el resultado de nuestras experiencias. Si no hay experiencias nuevas o vividas de otra manera, vivimos siempre en la actualización de sentimientos pasados. Se trata del mismo proceso químico vez tras vez. Una pregunta que ayudaría a cambiarnos es: ¿qué sentimiento tengo cada día que me sirve de excusa para no cambiar? Si las personas empiezan a decirse: yo puedo eliminar la culpa, la vergüenza, las sensaciones de no merecer, de no valer…; si podemos eliminar
esos estados emocionales destructivos, empezamos a liberarnos, porque son estos estados emocionales los que nos impulsan a comportarnos como animales con grandes almacenes de recuerdos. ¿Cuál es el mayor ideal de mí mismo? ¿Qué puedo cambiar de mí mismo para ser mejor persona? ¿A quién en la historia admiro y qué quiero emular?

Pero saber quién quieres ser no es suficiente para cambiar tu cableado.

No. El conocimiento es lo que precede a la experiencia. Aprender una información es personalizarla y aplicarla. Debemos modificar nuestro comportamiento para poder tener una nueva experiencia que a su vez crea nuevas emociones. El conocimiento es para la mente; la experiencia, para el cuerpo. Tenemos que enseñar al cuerpo lo que la mente ha entendido intelectualmente. Si seguimos repitiendo esa experiencia, se archiva en un sistema nuevo en el cerebro, y eso permite pasar del pensar al hacer, al ser.

El siguiente paso es cambiar hábitos de comportamiento, tiene que haber acción.

El hábito más grande que tenemos que romper es el de ser nosotros mismos, porque la neurociencia y la psicología dicen que la personalidad ya esta formada antes de los 35 años, eso significa que tenemos los circuitos hechos para poder enfrentarnos a cualquier situación y, por lo tanto, vamos a pensar, a sentir y actuar de la misma manera el resto de nuestros días. Pero los últimos estudios muestran que es posible cambiar la personalidad en todas las etapas de la vida, para eso hay que convertir el hábito inconsciente en algo consciente, llegar a tener conciencia de esos pensamientos y sentimientos inconscientes.

¿Eso son 20 años de psicoanálisis?

Aunque llegues a entender intelectualmente que tu padre era muy dominante, eso no cambia tu condición. El primer paso siempre es aprender. Mientras vamos aprendiendo nueva información y empezamos a pensarla, la contrastamos con nuestras creencias y la analizamos, estamos cambiando nuestro cableado, construyendo una nueva mente. Una vez esa nueva mente está establecida, tenemos que empezar a pensar cómo mostrarla, y ahí entra el cuerpo. Cualquier proceso de cambio requiere el desaprender y el reaprender.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Caso Buthus AUSTRALIS (3)




Dr. Giacomo Merialdo

             

     Carla, 61 años, mediana estatura, muy delgada, vestida con un abrigo de visón llamativo que acepta quitarse sólo después de casi una hora de entrevista. Tiene un estrabismo divergente y habla muy rápido, en ráfagas, con sentencias emitidas en un rápido pero corto intervalo. A continuación, guarda silencio y espera  mi siguiente pregunta. Es un poco incoherente en los argumentos, que ella misma reconoce. Vive y trabaja en un pequeño pueblo de los Apeninos Emilianos. La veo en el otoño de 1997.

   "Me retiré hace un año, más que feliz de irme porque no me gusta el trabajo que efectuaba.   Tengo hepatitis C  desde hace años, aunque no lo admití del todo desde el principio. Sufro trastornos intestinales desde que nací, soy un poco emocional y “neurolabil”, tome la EN 15 gotas cada noche para dormir, no me hacen nada, pero si no las tomo las echo de menos.
   Soy alérgica a algún medicamento, una urticaria gigante apareció hace un año.
   Sufro de artritis en toda la economía. Mi medicina es la aspirina, pero me la han prohibido, porque tengo manchas, hematomas en las piernas. Yo como choque con cualquier cosa me sale un hematoma con facilidad.   
La aspirina era mi remedio... pero ahora mis dolores de cabeza y dolor de espalda me los aguanto."

     Pido una explicación:
   "El dolor de cabeza lo tengo siempre, aqui en la nuca, por el cuello y me baja a todas partes, desde cuando era joven. Siempre tengo un cuello tieso y duro.
   Tengo el ojo loco, no puedo ver hacia allá, nací de esta manera. Ahora tengo más problemas de espalda, del cuello y tengo mareos. Antes tuve una fuerte neuralgia y después me dolía el ojo... y cuando el tiempo cambia alrededor de los ojos, tengo una terrible molestia que sólo me afecta al lado izquierdo, pero no siempre.
   Entonces sufro de una  taquicardia loca, que me duele hasta en el vientre. Con los beta bloqueantes he estado enferma, a punto de morir, parecía ahogarme.
   Tengo colitis.
   El año pasado tuve un período de debilidad... Siempre estaba cansada."

     Permanece en silencio. Le pregunto en relación a su vista:
   "Con el ojo izquierdo, puedo ver hasta un metro, después del cual ya no veo a lo lejos.  Yo quería enderezar el ojo, una doctora lo intentó, pero no la dejé ya que quería hacerlo con anestesia, y tenía miedo. Ahora me gustaría, no tengo miedo...
   Tengo unas hemorroides internas grandes que me molestan. Me operaron hace treinta años de hemorroides, desde entonces están bien.
   Tuve una ciática derecha años atrás, que superé bien. Yo soy una persona que ve la televisión, lee, me gusta usar los ojos.
   Siempre he sido delgada... y todavía estoy perdiendo peso por la ira que tenía en mi cuerpo, después de dejar de fumar, hace 25 años, ha sido difícil, pues durante dos años tenía pesadillas, soñé que fumaba".

     Le pregunto cómo es ahora su vida:
   Ahora bien, es una vida muy... Siempre he sufrido de estómago y de vientre. Me dicen que es difícil de digerir en vacío, no me gusta la carne y me encantan las frutas y verduras. Y después siempre caminamos mucho, pero hace poco me cansé mucho.
   Yo vivo sola, y rara vez voy a la mesa con apetito, también como para no bajar de peso. La casa se me cae encima, porque me gusta salir, moverme, me aburro en casa, me gusta ir por ahí, pero ahora hace casi un año que tengo que pasar más tiempo en casa  porque no es muy bueno para mi salud salir.
   Es mucho peor después de haber estado en casa, al jubilarme... mi deseo era salir de paseo. Tuve algunos trastornos intestinales que me dieron problemas: he sufrido durante años de diarrea, cosa que ahora no tengo apenas. Ahora es normal. Hace tres años me hicieron un enema de bario en el que no se encontró nada. Tampoco el TAC en el hígado.
   Entonces tengo de vez en cuando temblores en todo el cuerpo, si estoy caminando estoy mejor, o si me voy al baño me siento mejor. Estoy temblando como si tuviera  un malestar que no se ve externamente. Viene por la mañana, por lo general alrededor de las 11. Soy muy sensible a tomar el té, el café, ahora me molesta, es una cosa pesada".

     Aproveché esta oportunidad para informarme de sus gustos en la comida:
   "Yo tengo avidez por más... los postres son deliciosos.
   Después de la menopausia tuve dos años de paraíso, engordé, sin molestias o taquicardia, me dije: "¡Cállate, por fin se han ido... esos malditos!” porque me dieron un montón de disgustos. Pero después de dos años de la menopausia han regresado estas enfermedades, taquicardia, pérdida de apetito, insomnio, malestar estomacal".

     Le pregunto si toma alguna cosa cuando tiene estos trastornos:
   "Cuando me siento tan mal me tomo una limonada y me ayuda mucho. Voy casi todos los días. Desde hace algunos años que ya no tengo diarrea, antes alternaba cada dos meses diarrea y estreñimiento. Cuando doy vueltas me siento más estreñida.
   El dolor lo he tenido desde que nací, en el vientre, me preocupo cuando no lo tengo ... "

     Pido más detalles sobre el dolor:
   "Son espasmos, primero arriba, luego abajo. ¡No hay quejas de dolor, eh! Son dolores y molestias, durante 5 - 10 minutos. Por lo general vienen en la noche un poco más, no  todos los días. Antes de la cena. Algunas veces también siento pesadez en el vientre, tal vez es la cistitis. Tengo que beber como un ganso, siempre estoy sedienta... Siempre bebía mucho, pero ahora  bebo más, porque me han dicho que es bueno para mí.
   Degustación de todo, todo está rico. Pero nunca he sido una gran comedora, yo siempre comía poco. Pero me gusta comer, me gusta cocinar. Yo como poco, porque si no estoy mal, me siento hinchada, como un malestar que no ha sido digerido...
   Y hace años que no como alimentos fritos, grasas, cosas que trato de evitar."

    La invito a que siga:
   "Estoy muy emocionada y nerviosa, no tengo familia y así mis primos me hacen cargo de todos sus problemas, estoy siempre tensa".

     Silencio. Le pregunto si hay otra cosa, algo que implique a su carácter, pero contesta Carla:
   "Cuanto más me da la taquicardia es después de comer, y muchas veces, incluso en la mañana... los médicos siempre me han dicho de buscar la causa en otro lugar, no desde el corazón. Hice las pruebas de estrés y todo estaba bien, siempre ..."

     Puedo preguntar algo acerca de su ciclo menstrual:
   "Hasta hace 22 años que no los conocía. Entonces me sentía más y más enferma con ellas, tenía vómitos y diarrea con la menstruación, que había llegado a ser extremadamente dolorosa. Sentí el dolor más en el segundo día, que era el más destacado, y luego poco a poco el dolor disminuyó. Tuve la menopausia a los 55 años.
   Me di cuenta de que muchas veces tengo las heces muy claras, como en este periodo."

     Esta vez no la dejo vagar demasiado e insisto en conocer otras características de su menstruaciones:
   "La regla era abundante, de cuatro a cinco días. Más en el segundo día que era el día del infierno, abundante, que era terrible. A veces con coágulos, pero no siempre. Estaba enferma, estaba enferma durante toda la menstruación. Antes y durante la misma.
   Yo vivía en el miedo también... de morir. Ahora no, más en el pasado, cuando venía la taquicardia por la noche, a solas."

     Pido una explicación:
   "Yo tenía un dolor de estómago y tuvo que ser un cáncer, mi corazón estaba así y tenía que ser un ataque al corazón. Incluso ahora si siento dolor de vientre a veces creo que tengo cáncer, pero luego me voy a dar una vuelta y me pasa a mí.
   En este último año tuve un cansancio terrible, dado lo poco que hice... llegué a casa agotada. En mi vida hize muchos viajes, pero es cierto que nunca he tenido una gran  resistencia..."

     Le pregunto si alguna vez tuvo otros temores:
   "De mi madre, que estaba enferma, todos mis temores siempre han sido por mi salud o la de los demás.
   Duermo en un bunker, me molesta la luz y el ruido, pero si no puedo tener la luz entonces siento mucho miedo, tengo miedo de la oscuridad. Tengo miedo de las galerías o túneles... si de verdad tengo que ir por allí intento evitarlo."

     Pido más información sobre el sueño:
   "Tengo que dormir en la oscuridad, porque la luz me molesta, como el sonido, pero sé que al mover el brazo se hace a la luz de inmediato. La falta de luz me aterroriza".

     Finalmente se quita la chaqueta y dice:
   "Sufro el frío de manera fuerte, en mi casa hay 22 grados, me gusta estar cómoda vestida. Pero tengo mejor salud en invierno, en verano me siento peor desde siempre".

     Silencio de nuevo. La invito a explicarse mejor:
   "Yo no soy una amante del sol, nunca lo amé, me irrita más allá de las diez de la mañana... e incluso entonces, mi madre tenía un epitelioma. Nunca amé el sol.
   Cuando era niña tuve una tuberculosis pulmonar izquierda, y luego me enviaron a las montañas hasta los 11 años".

     Comenzando a sospechar un posible remedio, le pregunto cómo es su biorritmo en 24 horas:
   "En el período de la fatiga dormía mucho, como nunca antes. Pero yo nunca he sido de las que ha dormido mucho. He tenido momentos en los que estaba en mejor forma por la mañana, y otros tiempos en los que estaba en mejor forma de la noche. ¿Cómo voy a saberlo? Ahora por las noches estoy bastante cansada, con pocos años ya no quise salir por la noche.
   De joven yo era un ave nocturna, si pudiera... Me gustaba estar fuera en la noche, especialmente en verano. Pero después de los 40 años... menos, si no a la mañana siguiente... "

    Le pregunto como era de joven:
   "Yo era optimista, siempre jovial con el vaso medio lleno, ahora es todo lo contrario ...
   Siempre he sufrido de la falta de una familia, huérfana a los 11 años por mi padre y era hija única. Me encantaron los nietos, el bullicio y la gente en casa. Ahora soy más salvaje, me estoy haciendo demasiado vieja malcriada. Desde hace cuatro a cinco años la cosa cambió, es algo que vino poco a poco... antes yo disfrutaba más entre la multitud, organizaba las cosas, siempre he tenido una casa llena de gente, no siempre, pero cuando yo era...
   Tengo un carácter que rara vez se enoja, pero cuando me enojo soy de raza pura... hago polvo durante cinco minutos, parece que se cae el mundo. Pero yo no soy tan extrovertida como mis parientes. Me gustaba pelear, levantarme por la mañana y pelear... pero con una persona que amas, pelear un poco ¡y eso es todo! De vez en cuando durante dos minutos ya reñía con mi prima, y luego hacía las paces. Somos un poco todos de carácter explosivo en la familia.
   Ahora... algunas cosas me hacen enojar. A veces, los nietos, porque me parecen prestar poca atención, pero luego digo a mi misma que soy estúpida, yo a su edad...
   Me enojo por tres minutos y luego se me pasa. Me digo a mí misma que puedo darme el lujo de estar enojada sólo para la salud y basta."

    En la analítica veo un modesto aumento de las transaminasas: GOT 67 U / l, GPT 55 U / l, YGT 235 y un aumento más marcado de fosfatasa alcalina: 517 U / l. La electroforesis de proteínas muestra un ligero aumento de la globulina gamma con hipoalbuminemia. El ESR es 67. La amilasa: 276 U / l. Todos los otros parámetros séricos están normales. Esteatosis hepática en los ultrasonidos abdominales y tiene en el  hilio una adenopatía con un diámetro de 2,2 cm.
   El diagnóstico de alta del hospital es la siguiente:
  "Hepatitis crónica activa suave con anti-VHC positivo".
   Mido la T.A., que es de 140/95.
     Prescribo Buthus australis 6 LM durante seis semanas, y luego sólo dos días a la semana.



     Cuando la veo es después de tres meses. Entra apresurada:
   "Quería verlo. Éxito en todas las cosas, ¿sabe? ¿Pero cual es la medicina que me ha dado? Ahora estoy bien, y me hace bien, pero si yo le había encontrado en los primeros tiempos..."

     Pido una explicación:
   "Tuve una diarrea, que ya tuve hace años y tal vez aún más. No sé por cuánto tiempo, pero se prolongó casi un mes, creo que me dio el alma. ¡Con el dolor abdominal que parecía que aún no había llegado la menstruación!
   Entonces yo estaba llena de dolor, no podía moverme. También tuve un montón de calambres en las piernas, que había sufrido en la juventud. Por otro lado, el cuello me ha lastimado sólo en un par de ocasiones, incluso se había tensado por un tiempo, una semana, pero luego ha ido a menos. ¡Pero estos dolores por todas partes!"

     Le pregunto por qué no me llamó:
   "Era debido a que en principio no tenía fuerzas, estaba agotada... entonces yo siempre estaba llorando, llorando, estaba... lábil, por nada. ¡Después estuve bien! De repente, un día me desperté llena de energía, tanta que quería dividir el mundo, y ¡desde entonces estoy libre de dolor! Tengo algo, pero son casi risibles... y también tengo que decirle que la diarrea ha desaparecido. Ahora me siento muy bien, me parece renacer, volver a tener veinte años, estoy llena de energía. El corazón tiene juicio, no lo he más escuchado, tal vez antes fue porque me sentía tan débil... y ni siquiera tuve temblores".

    Le pregunto cómo se siente ahora:
   "¿No se da cuenta usted de que he engordado? Algunos kilos más, es cierto, ¡pero hace siglos que esto no pasaba! También me he desinflado, es raro, porque incluso cuando tuve diarrea tenía apetito... Traté de no comer mucho, pero me desperté en la noche con hambre... y entonces yo ya no sentía el peso aquí en el estómago, ¡digiero bien! ¡Como si no hubiera comido nada! Pero con el dulce soy cuidadosa, no lo como".

     Le pregunto por qué lloraba tanto:
  Tantas cosas... Me sentí muy sola, me pesaba la soledad. Al final, yo nunca quise casarme, aunque cuando era joven yo era bastante guapa... los chicos estaban detrás de mí, y yo los echo de menos, ya sabes, ¡eran otros tiempos! Pero yo tenía un poco de "desechable”, y perdone la expresión, pero nunca quise comprometerme demasiado... al final, creo que he sido siempre un animal solitario, aunque me gustó la compañía.
   Después de todo, también ahora prefiero estar sola, si quiero salir salgo, si no quiero ver a nadie no la veo, si quiero ir de viaje... Por cierto, ¿sabe que me han vuelto las ganas de viajar?  Yo estaba un poco cerrada en los últimos años, tal vez porque me sentía vieja. Ahora estoy tentada de hacer un buen viaje a Egipto. Espero que no haga demasiado calor... "

    Le prescribo lo mismo: Buthus australis 6 LM,  sólo dos días a la semana durante tres meses.



   No acudió a la siguiente cita, ni siquiera una llamada telefónica. Me llamó sólo unos meses más tarde, sin ni siquiera pedir disculpas por la cita que evitó para decirme triunfalmente que el nuevo análisis está mucho mejor, todos los parámetros han vuelto a la normalidad (transaminasas, YGT, ESR, etc. Así como la electroforesis de proteínas), pero que desde hace poco tiempo se siente más la fatiga y la taquicardia ha vuelto con un poco de dolor generalizado. También me anuncia que desde hace un mes y medio, no toma el remedio y el farmacéutico no sabe dónde encontrarlo.
   Le indico por teléfono que suba de potencia a la 12 LM, y le explico la forma de obtener el remedio. Le recomiendo hacer una nueva revisión, tomo la cita, pero en este caso me llama  para cancelarla.
   Para mi sorpresa vuelve aparece un año después de la primera visita:



   "Quería decirle que yo quería darle las gracias, porque su medicina me hizo muy bien, por cierto, en todos los aspectos. Me volví a hacer el análisis, y puede ver que todo está en su lugar, ¡está todo bien! Lo que me sorprendió aún más es que las pruebas para la hepatitis C han mejorado. Como se puede ver, ahora está escrito que ¡sólo hay un "positivo débil! Los médicos se quedaron un poco deconcertados, pero yo no les dije que terapia he realizado. Creo que ellos no entendieron nada".

     Miro el análisis, teniendo en cuenta lo que dice. Le pregunto cómo se ha sentido durante todo este tiempo:
   "¡Muy bien! Hice un montón de viajes, me gusta mucho. Egipto, sí, pero luego me fui a Francia, y ahora vengo de Irlanda. Si tuviera mucho dinero, siempre estaría por ahí.
   Me siento llena de fuerza, como cuando yo era joven y  duermo que es una maravilla, yo no tomo nada para dormir. El estómago y los intestinos funcionan bien, en cualquier circunstancia. Tengo unos cuantos dolores, es lógico, a mi edad tengo que tener algo. El corazón funciona bien y está tranquilo... ¿Qué quiere más usted? Me alegro de vivir, ¡pero para mí quería vivir otros cien años!"

     No la he visto desde entonces, mientras escribo, han pasado tres años desde que la última visita. Sé por sus amigos y familiares que está muy bien y viaja siempre alrededor de Europa.