lunes, 22 de octubre de 2007

La Gripe y su tratamiento homeopático (Por el Dr. Henry Duprat)

Traducción: Francisco Javier Ramos Alija, Septiembre 2007
Dr. Henry Duprat (1878-1968)



La gripe ha sido siempre considerada como una enfermedad muy sensible a la estación del invierno.

Desde 1918 puede verse a lo largo de todo el año, pero de una manera siempre más intensa en el periodo comprendido entre el solsticio de invierno y el equinocio de primavera.

Es en estos tres o cuatro meses cuando se observan habitualmente las explosiones epidémicas. Enfermedad variable por excelencia, se la puede ver manifestar bajo todas las formas posibles y con afectación mayor o menor, según su genio, y según las susceptibilidades individuales, de los diferentes aparatos del organismo.

En su forma clásica, se puede hablar también de una afección eminentemente plástica, afecta a las vías respiratorias altas, al sistema nervioso sensitivo y motor y al aparato locomotor. En los últimos tiempos, los centros nerviosos han sido particularmente sensibles a estos efectos y se han observado incluso formas graves de evolución lenta y fenómenos encefalíticos más o menos frustrados.

Estamos aquí en presencia de lo que ha sido descrito por Folley, aunque estos conceptos han sido fuertemente discutidos. En cualquier caso, es de remarcar que la intoxicación gripal, sin ninguna duda, puede afectar al organismo de una manera crónica y profunda, aparecen estados de astenia particularmente tenaces durante la convalecencia y sus fases agudas y también, de una manera prolongada, lejos de estos paroxismos. El virus gripal parece inhibir de una forma más o menos grande la función de las glándulas suprarenales.

Estas consideraciones generales rápidamente establecidas, encontramos que son los síntomas patognomónicos, es decir, los más característicos y los más constantes, de la “gripe corriente”: fijaremos en primer lugar el grupo de medicamentos principales que, en su acción sobre el organismo sano, producen perturbaciones análogas al síndrome gripal.

Estos comprenden:
Un estado febril continuo más o menos irregular; cefaleas diversas, sobre todo frontales y occipitales, una inflamación catarral de la naso faringe, de la laringe y de la tráquea; una astenia gastrointestinal con lengua saburral; una gran depresión general acompañada de un cansancio profundo y doloroso de todo el organismo con manifestaciones reumatoides muy variables en la localización y en la forma.

A este conjunto corresponde el grupo de remedios siguientes:

Bryonia, Eupatorium perfoliatum, Gelsemium, Rhus toxicodendron y Rhus radicans;

Apis, Arsénicum oidatum, Baptisia, Causticum, Mercurius solubilis, Nux vómica, Sanguinaria;

Oscillococcinum, Influenzinum.

Debe ser bien entendido que antes de elegir uno de los remedios antes nombrados, tendremos, sin duda, la ocasión, en el momento de la invasión febril y antes de la aparición de los síntomas característicos, que utilizar uno de los remedios corrientemente indicados al principio de los estados agudos tales como:

Aconitum, Ferrum phosphoricum, Belladonna, Nux vomica o incluso Camphora, medicamentos de los que estudiaremos las características en un próximo número de la revista.

El primer parágrafo del grupo, contiene los remedios de primera importancia y más frecuente utilidad. Los remedios siguientes, están menos indicados, aunque son muy útiles, ocupan el segundo parágrafo. El tercero comprende dos remedios por así decir polivalentes.

He aquí descritos, en el orden dado, los cuadros mórbidos característicos de la indicación de estos remedios.

Bryonia.

La enfermedad se instala progresivamente, el estado febril se mezcla con escalofríos, la cefalea es intensa, grave, a menudo frontal y afecta a los globos oculares, agravado por todos los movimientos.

El enfermo está abatido, pide tranquilidad y no ser molestado. Las mucosas están desecadas, los labios secos., la lengua tiene un baño de color blanquecino en su centro.

El enfermo tiene mucha sed y desea tomar grandes vasos de líquido a la vez; su intestino no funciona. Se queja por aquí y por allá de dolores reumatoides incluso más que del cansancio; estos dolores son punzantes, insidiosos, se alivian por la presión fuerte.

Hay tos con irritación laringo-traqueal que provoca dolores punzantes detrás del esternón y en puntos de las paredes torácicas, todas las regiones que el enfermo sostiene en sus manos durante los ataques de tos, que aumentan mucho también, el dolor de cabeza.

El paciente está de mal humor, no sabe lo que desea, pide tanto una cosa como otra. El pulso tiene la frecuencia disminuida pero no deprimida; hay una transpiración de olor ácido.

La indicación indispensable de Bryonia reside en: la necesidad de evitar todos los movimientos y en la gran sequedad de las mucosas irritadas.

El Doctor Herrmann, que practicaba la homeopatía en Paris con gran éxito, a finales del siglo pasado (XIX), y , de una manera habitual, muy hahnemanniana, recomendaba el empleo de Bryonia casi sistemáticamente, como “abortivo” de la gripe.

Desde sus primeras manifestaciones hacía tomar al enfermo, con tragos frecuentes, medio vaso de agua a la que se ha adicionado algunas gotas de tintura madre del remedio.


Eupatorium perfoliatum

El cuadro de este remedio está dominado por el cansancio doloroso de todo el cuerpo, especialmente, en los miembros y en la espalda: este cansancio es sentido hasta en los huesos, como si los huesos fueran quebrados.

El enfermo está agitado, no puede estar tranquilo a pesar de que el lo desea, pues no se alivia moviendose, al contrario. Sufre un dolor de cabeza nauseoso, sobre todo occipital, con dolor de los globos oculares; un malestar digestivo de forma biliosa con nauseas, amargura de la boca, lengua amarillenta, vómitos de bilis, estreñimiento o heces biliosas.

La tos es seca, irritante, con dolor de todo el pecho que el enfermo sostiene con las manos; hay un enrojecimiento por la mañana. Los paroxismos febriles se producen a menudo hacia las 9 de la mañana. El enfermo está friolero, teme el frío del ambiente.

Hay que retener aquí como indicación indispensable: el cansancio profundo sentido en los huesos y el estado bilioso.

Gelsemium
Estado gripal donde el elemento de trastorno nervioso domina: cefalea occipital y pesada, prolongándose hacia la nuca y la espina dorsal; cansancio, pero pesadez de los miembros que son como paresias; gravedad aumentada de los párpados que caen; debilidad temblorosa, estado de torpeza cerebral con fascies congestionada que tiene una expresión obtusa, como ebrio; somnolencia; fiebre sin sed, escalofríos a lo largo de la espalda; el pulso es más bien lento y pulsa como un muelle.
Las orinas son a menudo abundantes y acuosas. El estado digestivo bilioso. Mejora por los estimulantes alcohólicos, la gripe se ve favorecida por la humedad caliente.
La indicación indispensable de Gelsemium reside en: la pesadez parética sentida en todo el cuerpo y en el estado de congestión pasiva del cerebro.
Rhux toxicodendron
Gripe con abatimiento que puede ir hasta el estupor pero afectado por mucha agitación.
Tan abatido como Bryonia, Rhus necesita movimiento para aliviarse, también cambios constantes de posición, sobre todo durante la noche que agrava todos sus malestares.
Sufre de un dolor general reumatoide, también en el cuero cabelludo y rigidez dolorosa.
Febril, experimenta escalofríos tan pronto como se descubre aunque sea un poco, esto aumenta sus dolores y provoca la tos. Tiene sed de bebidas frías que lo hacen tiritar y toser. Su lengua presenta un triángulo rojo en su extremidad.
Las heces son frecuentemente diarreicas, mucosas y sanguinolentas, con agravación por la noche. La tos es seca, fatigosa, ronca.
Tiende tendencia al delirio y a los sueños de trabajos físicos muy fatigosos. Si la gripe sobreviene después de haber sido mojado o después de excesos musculares, la indicación de Rhus se confirma.
Rhus radicans tiene las mismas indicaciones, pero la experiencia clínica se decanta a favor de este último. Así como síntomas más particulares que lo indican, Farrington señala: cefalea occipital con rigidez reumática de la nuca.
El síntoma dominante, indispensable para la indicación de Rhus es : La agitación en el seno de un estado reumatoide, con temor de la inmovilidad y la agravación nocturna.
Apis mellifica
El veneno de abejas encierra en su patogenesia aguda síntomas muy sugestivos del estado gripal. Uno de mis antiguos clientes, muy al corriente de la Materia Médica homeopática y fiel lector del célebre manual de Jahr, pretendía que Apis era un casi específico de la gripe.
En todo caso tuve resultados excelentes con este remedio cuando los síntomas siguientes están presentes:
Magulladuras dolorosas de todo el cuerpo, hasta del cuero cabelludo, una gran sensibilidad a la presión hasta ligera; depresión y somnolencia; dolores de picaduras agudas, finas y súbitas aquí y allí; hinchazón de la cara; estado febril mezclado de escalofríos cuando hay movimiento, alternancias de calor seco y de sudor, empujado por fiebre hacia las 3 ó las 4 de la tarde.
Agravación por el calor ambiente con necesidad de aire y por las aplicaciones calientes. Hay ausencia habitual de sed: la orina es escasa o al contrario abundante pero pálida, acuosa.
La indispensable para la indicación de Apis es la gran sensibilidad del estado de magulladura, la presencia de picaduras agudas finas, la agravación por el calor ambiente.
Árnica montana
Árnica responde al cansancio gripal con dolor como si se hubiera recibido golpes, miedo de las conmociones, de ser tocado, sensación que la cama es demasiado dura.
El enfermo está postrado, indiferente y dice que se siente muy bien. El remedio corresponde igualmente a las formas tóxicas, adinámicas.
Mal estado del estómago con vómitos que tienen el gusto de huevos podridos; cabeza y cara congestionados, extremidades frías. La tos aumenta el dolor general y hace gemir. Gripe que sobreviene después de excesos musculares o después de un traumatismo fuerte.
Lo indispensable para la indicación de Árnica es pues este estado de cansancio como por golpes recibidos y un cierto estado de postración y de congestión de la cabeza.
Arsenicum iodatum
Este remedio cuyo empleo es muy preciado por ciertos médicos homeópatas esta indicado para una astenia marcada, la temperatura febril, el adelgazamiento rápido del enfermo y los fenómenos inflamatorios bastante intensos de las vías respiratorias altas: coriza con secreciones muy irritantes y calientes, inflamación del labio superior; irritación de la garganta que está como al rojo vivo y con enronquecimiento.
Una cefalea occipital se acompaña de gravedad (como si cayeran) de los globos oculares, los huesos malares estan doloridos.
El enfermo esta oprimido y experimenta un calor ardiente en el pecho; el pulso es débil y rápido; hay un sudor nocturno a veces abundante, una sed, y a menudo una tendencia a la diarrea. Gripe en los sujetos delicados y flacos, con tórax insuficiente.
Lo indispensable para la prescripción de Arsenicum iodatum reside pues, en la debilidad con adelgazamiento, el carácter muy irritante de las excrecciones catarrales, la presencia de sudores marcados.
Baptisia
Con este remedio notaremos siempre un estado de gran abatimiento, de postración, con tendencia al estupor; todos los músculos están doloridos y pesados, el enfermo se queja que su cama es demasiado dura; su cara tiene una expresión un poco obtusa, un poco estúpida, congestionada y zozobra; su lengua oscura esta seca: su aliento y sus excreciones fétidas.
Los fenómenos digestivos recuerdan la afectación gástrica febril con tendencia a la diarrea fétida.
Hay sed constante de agua, necesidad de aire y fácilmente un estado de obnubilación con sensación de fragmentación del cuerpo: el enfermo pierde a sus miembros en la cama.
Lo indispensable de la indicación de Baptisia reside en el carácter marcado con torpeza, la dominancia de un estado de intoxicación digestiva con fetidez acostumbrada.
Causticum
Este remedio es particularmente preconizado por Jahr en la gripe corriente. Responde en efecto a la astenia general, hasta temblorosa, al estado reumatoide con sensación de rigidez, de tensión de los músculos y de los tendones, a la pesadez de los párpados.
La fiebre se acompaña de “frilosidad”, de escalofríos y acaba en sudores ácidos hacia las 4 de la mañana. Hay siempre una irritación fuerte laringo-traqueal con una sensación lineal de mucosa al rojo vivo, peor por la mañana con enronquecimiento, dificultad de expectorar con sensación de que no se ha tosido bastante.
La tos es seca, incesante, provoca la pérdida de orina y viene a veces hacia las 4 de la mañana.
A pesar de la sensibilidad al frío hay alivio bebiendo un trago de agua fría, tanto desde el punto de vista general como desde el punto de vista de la tos.
El enfermo esta deprimido, “negro”, pesimista.
Lo indispensable de la indicación de Causticum reside en un estado general de debilidad parética con rigidez reumatoide y un estado local de irritación fuerte laringo-traqueal.
Dulcamara
Es el remedio del frío húmedo. Gripe en temporadas húmedas, sobre todo cuando hay unos contrastes de temperatura, se agarrota después de haber permanecido en un lugar húmedo, agarrotarse después de la supresión de un estado catarral, de una diarrea, de una erupción.
Estado reumático muscular y, “lomos” con rigidez dolorosa, sensación paralítica; se agrava por la noche quedándose en la misma posición.
Estado catarral con secreciones mucosas y muy abundantes. El estado doloroso reumatoide posiblemente se ve aliviado por la diarrea. A veces falta total de sudor (transpiración), lo que agrava la enfermedad.
Lo indispensable de la prescripción de Dulcamara consiste en la importancia causal de la humedad y el estado a la vez reumatoide y catarral.
Mercurius
Corresponde más bien a la gripe otoñal y primaveral con atmósfera húmeda y a los contrastes. Observamos aquí al lado de un estado reumático común la frecuencia de las inflamaciones ganglionares, una fuerte irritación naso-faringea de carácter irritante con secreciones que se vuelven rápidamente verduscas.
La tos es violenta, dura, desgarradora, viniendo a veces con accesos acoplados, siendo más seca por la noche.
Nos encontramos con las grandes características de Mercurius: agravación por la noche y por el calor de la cama, el sudor viscoso y pegajoso, que no alivia, lengua saburral, espesa, guarda la impresión de los dientes; sed, a pesar de una boca muy húmeda y salivosa; movilidad nerviosa del enfermo; tendencia diarreica con heces verdes, mucosas.
Lo indispensable de la indicación de Mercurius está en la tríada: agravación nocturna; sudor que no alivia; boca saburral, húmeda y fétida.
Nux vomica
El remedio esta a menudo indicado desde el principio para la gripe si el enfermo se enfrió sobre todo por un tiempo seco y frío.
Más tarde la indicación persiste cuando hay gran “frilosidad” con escalofrío al menor movimiento y tan pronto como se destapa, aunque sea un poco, aparece un nerviosismo impaciente; dolores lumbares que le obligan a volver a sentarse en su cama; estado digestivo con náuseas, vómitos ácidos, estreñimiento con necesidades falsas; cabeza dolorida, cerebro magullado con sensación de un clavo hincado; coriza seca con nariz obstruida, o bien fluyente por el día y seca por la noche; tos seca con prurito en la laringe y que causa dolor del abdomen.
Nux vomica es el remedio de la gripe ligera en los enfermos nerviosos espasmódicos, irritables e impacientes, acostumbrados a los excitantes, especias, café etc.
Lo indispensable de la indicación de Nux vomica comprende: hipersensibilidad al frío, el nerviosismo irritable, el estado de dispepsia aguda y de espasmo gastrointestinal.
Sanguinaria
Este remedio, apreciado por algunos homeópatas (también bajo la forma de nitrato de sanguinarina) esta indicado, cuando en la gripe simple, hay coriza con derrame mucoso abundante, quemaduras en las ventanas nasales, irritación faríngea ardiente, tos con cosquilleo detrás del esternón, sibilante, que acaba en eructos; dolor de cabeza migrañoso, más a menudo del lado derecho y que va del occipucio hasta la parte superior de la órbita; fiebre que viene con bocanadas congestivas con color rojo ardiente de las mejillas, en placas ardientes, calor de las palmas de las manos, sed insaciable.
Si hay supresión de fenómenos de catarro respiratorio con aparición de diarrea, la indicación se vuelve completamente precisa.
Anotemos por fin que Sanguinaria conviene a la complicación gripal que se manifiesta por la bronquitis fétida o la gangrena pulmonar; la tos provoca entonces un aliento horriblemente fétido.
Lo indispensable de la indicación de Sanguinaria consiste en: cefalea migrañosa, gran irritación faringo-laríngea, mejillas enrojecidas y palmas de las manos ardientes.
Influenzinum, Oscillococcinum.
Estas dos sustancias son unos remedios polivalentes de la gripe. El primero es preparado con virus gripal, modificado de un epidemia a otra y, con cual pueden asociarse ciertos remedios dominantes de la gripe.
El Doctor Nebel, de Lausana, preparó así bajo este nombre una medicina adaptada al genio epidémico de cada año.
Influenzinum es dado a la 30ª Dilución en calidad de preservativo y de curativo.
Oscillococcinum es un remedio vacuna preparada con oscilloccoco, el microbio descubierto por el Dr. J. Roy como desempeñando un papel primordial en la génesis parasitaria del cáncer.
Se reveló que Oscillococcinum a la 30ª y a la 200ª diluciones es un buen preservativo de la gripe y curativo si es dado de modo muy precoz. Su utilidad es grande al principio de otitis gripales.
“Nota Bene”: Todos los remedios más arriba descritos pueden ser empleados a las diluciones 6ª, 30ª, 200ª y 1000ª Centesimales.

CONVALECENCIA
Si al enfermo le cuesta desembarazarse de los últimos síntomas de la gripe está a menudo indicado dar algunas dosis del gran reactivo y “limpiador” Sulfur que introducirá al enfermo en su verdadera convalecencia.
Ésta es acompañada la mayoría de las veces por un estado más o menos tenaz de astenia física y psíquica, de inapetencia, de debilidad muscular.
He aquí los principales remedios que se presentan para estos estados:
China ( 3 – 6 – 9)
Cuando el enfermo esta muy débil, temiendo la menor corriente de aire, transpirando al menor esfuerzo, irritable, durmiendo mal, soñando mucho, con cierta atonía a digestiva e inflamación flatulenta.
Avena Sativa. (1 X a 6 X)
En la astenia simple con dificultad de trabajo intelectual, insomnio.
El agripado y el convaleciente de gripe a menudo hacen una fosfaturia y se debe combatir poniéndolos bajo la influencia de los compuestos fosfóricos siguientes:
Kalium Phosphoricum. (6-30)
Astenia fuerte con incapacidad intelectual, gran depresión moral, neurastenia, pesimismo, lengua amarilla, mal aliento, bostezos, facies cavada, ojos hundidos.
Phosphoricum Acidum (3-6-30)
Orina lechosa, o abundante y depresión pálida y tristeza silenciosa con apatía, indiferencia, sudores abundantes, tendencia a la diarrea con heces blanquecinas o “lientéricas”; ojos cercados y rodeados; debilidad a lo largo de la espina dorsal; adormecido del enfermo durante día, insomnio por la noche.
Pero aquí como siempre es el remedio constitucional el que hay que buscar y que proporcionará, a diluciones más o menos elevadas y en tomas adecuadas, los resultados mejores:
Sulfur, Calcarea carbónica, Lycopodium, Tuya, Silicea, las Tuberculinas, etc.

HIGIENE Y DIETÉTICA
Durante la enfermedad, el agripado esencialmente necesita calor, calor exterior, calor interior en forma de bebidas calientes.
No hay que temer mantener al enfermo en un ambiente muy caliente, hacerle transpirar, esto con comedimiento desde luego si se trata de un sujeto débil, de edad y demasiado flaco.
En las formas muy febriles la camiseta de punto fría debe ser utilizada sólo con una prudencia muy grande: vale más emplear la camiseta de punto caliente o tibia.
La dieta debe ser completamente líquida los primeros días, bastante abundante, muy fragmentada para los estómagos delicados y átonos, en los flacos. Hay que asegurar un gran lavado renal e intestinal.
Pero no hay que retrasar demasiado la recuperación de la alimentación sustancial, para no entrar en una fase de intoxicación autofágica y para recuperar lo más deprisa posible el tono de los enfermos.
Es útil organizar la desinfección de los productos de excreción catarral, pañuelos, etc.
Una vez establecida la convalecencia, es indispensable moderar mucho a los enfermos en la recuperación de sus ocupaciones físicas o intelectuales.
Los convalecientes “agripados” están débiles y deben seguir un tiempo con un régimen de gran economía, a pesar de sus impulsos. Hay que alimentar bien a los enfermos con una alimentación poco grasa, muy simple, poco cocinada pero sin embargo sabrosa, debido a la atonía digestiva tan grande que padecen.
Según las capacidades digestivas habituales y los datos morfológicos, organizaremos el régimen en pequeñas comidas frecuentes o de tres comidas más abundantes.
Los vegetarianos no deben temer tomar un poco de carne, momentáneamente y en calidad de lanzamiento dinámico.
Hay que asegurar bien la ración azucarada para ayudar a músculos debilitados y la ración cruda en forma de alimentos crudos variados; cuidadosamente evitar todos los ácidos que no harían, más que aumentar la desmineralización, siempre más o menos presente.
Un cambio de aire es necesario algunas veces. Una gripe puede fácilmente poner en marcha una tuberculosis pulmonar en los predispuestos. Por otra parte el convaleciente gripal es, en la regla hipotenso arterial, absoluto o relativo.
En estas circunstancias el cambio de aire será eficaz en montaña, a una altitud moderada (800 a 1200 metros), en un sitio seco y bien soleado.

Comentarios R. S.:
1) Enrique Duprat también era un alumno de Pablo Carton (como mi Maestro Dr. Robert Dufilho); daba mucha importancia a la dietética y de la higiene de vida. Actualmente, hay que hacer notar la diferencia bien entre Influenzinum y Oscillococcinum. El primero, con Serum de Yersin, representa la "vacuna" verdadera y antigripal, mientras que Oscilloccinum es un remedio curativo de la gripe. Hay que prescribirlo desde el principio de la gripe a dosis fuertes, por ejemplo, una dosis 3 veces al día durante tres días.
2) A pesar de Kentiste, Duprat omite hablar del genio epidémico de la gripe. Kent indicó bien la manera de proceder: al principio de la gripe, reunimos los síntomas de una decena de enfermos, los(las) valorizamos, luego hacemos la jerarquízación y el análisis repertorial. Esto último nos da EL remedio de la epidemia presente, que basta luego con prescribir en dosis como profiláctico, y en dinamizaciones bajas como curativo.
Ejemplo: el análisis repertorial da como remedio epidémico: Rhus toxicodendron; prescribimos al paciente que tiene la gripe, el Rhus toxicodendron 5 Ch ., 2 gránulos 6 veces y al día, y al entorno del paciente Rhus Toxicodendron 9 Ch ., una dosis cada 3 días durante 20 días.
3) Durante la gripe y la convalecencia, los oligoelementos son Cobre y Cobre Oro Plata.
4) La gripe favorece las flebitis; en la medida de lo posible, hay que evitar que el paciente se acueste en la cama, sin moverse, durante varios días, bajo pena de reencontrarse con una flebitis y en ciertos casos una embolia pulmonar.


Referencias bibliográficas: Dr. Henry Duprat, El Propagador de la Homeopatía, enero de 1935, N ° 1, página 10 - 21.

No hay comentarios: