miércoles, 12 de enero de 2011

El caso de Toñi. Dermatitis atópica.

Toñi tiene hoy 18 años, durante la lactancia apareció por primera vez su dermatitis atópica. Después de forma intermitente ha tenido eccemas de características atópicas que duraron toda la infancia y la adolescencia. Acudió a consulta poco antes de cumplir los dieciséis años a causa de la desesperación que le produjo una recurrencia de la enfermedad que se acompañó además de un síndrome premenstrual que le afectaba a la piel. Como primera indicación, se retiraron los productos lácteos, previo al estudio y repertorización del caso.
A los cuatro días, aún sin haber tomado remedio homeopático alguno me llama la madre para darme las gracias por el beneficio que el tratamiento ha realizado en su hija. Le contesto, que desgraciadamente aún no he podido estudiar a fondo el caso y ella me dice que en cualquier caso ya se siente muy bien.
Completo el estudio y prescribo Aethusa. Tras tomar la primera dosis, me vuelve a llamar la madre para decirme que donde dije digo, digo diego. Es decir, que la niña estaba peor y que ¡qué ha hecho usted con ella! Le explico tras los detalles que por teléfono me da Toñi, que es posible dado que ella se siente con mucha vitalidad y con una sensación positiva, que a pesar de todo sea una agravación homeopática, que debemos esperar unos días.
La madre me vuelve a llamar a la semana para pedirme disculpas y decirme que la agravación remitió y que el eccema había mejorado.
La siguiente menstruación ya no se acompañó de empeoramiento en la piel.
A fecha de hoy tolera mejor los lácteos, pues Toñi no puede evitar ingerir queso cuando lo ve en la mesa, y además la bollería industrial que tanto le gusta no es capaz de rechazarla. Desde hace un año en que tuvo un pequeño brote (“nada que ver con lo anterior”) no ha tenido más problemas relacionados con el motivo de su primera consulta.

Pequeño comentario al caso:En ocasiones hay en el entorno al paciente determinados elementos que juegan en su contra, en base a su susceptibilidad, como en este caso los lácteos. Por otro lado la vitalidad de la paciente nos permitió comprender que aethusa provocó una agravación, después fue el medicamento que hasta la fecha ha servido para la remisión sintomatológica.

Mi agradecimiento a Toñi por permitir la publicación de este pequeño resumen de su caso.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonito caso médico.
Podrías compartir con nosotros cómo llegaste al remedio y cuáles fueron tus pautas de dosis.
Muy amable.

Lucia Maldonado dijo...

Mi bebe 4 meses tuvo dermatitis, ahora tiene casi dos años y lo tiene controlado, pero por lo que leo en el post tendrá que vigilarlo muy de cerca toda la vida no?